Artículos de investigación

Aproximaciones a los significados (ad)mirativos en la coconstrucción del proyecto conversacional

Approximations to mirative meanings in the co-construction of the conversational project

Guillermina Piatti
Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales (IdIHCS), Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de La Plata, Argentina

Plurentes. Artes y Letras, núm. 11, e001, 2020

ISSN: 1853-6212

Universidad Nacional de La Plata
Secretaría de Asuntos Académicos
Prosecretaría de Asuntos Académicos
Bachillerato de Bellas Artes, "Prof. Francisco A. De Santo"

Recepción: 10 Septiembre 2020

Aprobación: 15 Septiembre 2020

Publicación: 26 Octubre 2020



DOI: https://doi.org/10.24215/18536212e001

Resumen: A partir de los usos de ciertos marcadores de modalidad admirativa1, nos interesa describir algunas funciones que se llevan a cabo en las interacciones coloquiales, en relación con la coconstrucción del proyecto de indagación de toda conversación. La información compartida puede resultar inesperada para el interlocutor, quien pone de manifiesto su incredulidad frente a lo dicho. Consideraremos estos marcadores desde una perspectiva intersubjetiva, en tanto evocan al hablante como modalizador de lo dicho y abren la posibilidad de incluir al oyente orientándolo en sus interpretaciones.

Palabras clave: Conversación, Intersubjetividad, Marcadores, Miratividad, Funciones.

Abstract: Based on some uses of certain mirative markers, we are interested in describing some functions that are carried out in colloquial interactions, in relation to the co-construction of the inquiry project. Shared information may be unexpected for the listener, who shows his disbelief to what has been said. We will consider the mirative markers from an intersubjective perspective, as they present the speaker as a modalizer of what is said and leave open the possibility of including the listener by guiding him in his interpretations.

Keywords: Conversation, Intersubjectivity, Markers, Mirativity, Functions.

Introducción

Desde la lingüística cognitiva, Francesca Morganti, Antonella Carassa y Giuseppe Riva (2008) desarrollan el concepto de intersubjetividad, fundamental para el estudio de la interacción en tanto se construyen significados compartidos. Así, la intencionalidad individual de los hablantes se subsume en la convergencia intersubjetiva que se produce en la comunicación con la construcción, manejo y mantenimiento de un terreno común. En el marco de este enfoque, Arie Verhagen (2005) señala la capacidad del ser humano para tomar la perspectiva del otro, de modo que la coordinación cognitiva resulta un componente básico de sus prácticas. Así, en una emisión lingüística, el primer hablante o conceptualizador invita al segundo a atender conjuntamente a un objeto de conceptualización en particular y así actualizar el piso común. La intersubjetividad se define como un mecanismo de coordinación de sistemas cognitivos que deja sus huellas en la gramática y en el discurso.

Desde estas perspectivas es posible abordar la coconstrucción del proyecto de indagación por parte de los hablantes de una conversación. En trabajos anteriores, hemos analizado cómo los aportes informativos de los hablantes se formulan y reformulan proyectando, a partir de ciertos marcadores, el grado de conocimiento (lo epistémico) sobre la información que se transmite. En ocasiones, esta información puede resultar sorprendente o no creíble y así se pone de manifiesto en el desarrollo de las conversaciones estudiadas. En este trabajo, estudiaremos la marcación mirativa que se evidencia tanto en el modo de presentar la información como en las reacciones del interlocutor ante aquello que le resulta sorprendente o no creíble.

1. Metodología y corpus

Para llevar a cabo este estudio, se utilizó una metodología de análisis cualitativa. Según Berg (2001) la investigación cualitativa se refiere a significados, conceptos, definiciones y características. Su propósito consiste en descubrir respuestas a ciertos interrogantes a través de la aplicación de procedimientos sistemáticos. Los procedimientos cualitativos proveen los medios necesarios para acceder a hechos no cuantificables producidos por las personas reales sobre los cuales es posible hacer observaciones. Las técnicas cualitativas permiten al investigador compartir las interpretaciones y percepciones de otros y explorar cómo los hablantes estructuran y dan significado a su discurso.

Siguiendo los principios postulados por Kerbrat-Orecchioni (2005, p. 3), el análisis de la interacción se funda en el estudio de datos auténticos, incorporando el carácter multimodal que aportan los elementos paraverbales y no verbales que acompañan al material verbal; además, se considera el dinamismo contextual, lo cual implica tomar en cuenta datos concernientes a los diferentes marcos interaccionales. Dado que el análisis aborda el estudio de la interacción verbal, es necesario tomar como base la complejidad y el dinamismo del contexto y su desarrollo en la interacción, teniendo en cuenta el proceso por medio del cual los hablantes se acomodan a las necesidades informativas e interaccionales de sus interlocutores.

El estudio involucra una interacción entre una interpretación global de los materiales y un análisis detallado de aspectos seleccionados del corpus utilizando herramientas analíticas. En primer lugar, se llevó a cabo una lectura minuciosa del corpus simultáneamente con la escucha de las conversaciones registradas. A continuación, se procedió a seleccionar algunos usos del tipo de marcación en estudio estableciendo sus posibles funciones en relación con las secuencias discursivas en las cuales se producen, así como también en la observación de las reacciones de los interlocutores.

El análisis se realizó sobre el corpus E.C.Ar2. La cantidad de conversaciones se consideró adecuada para el estudio dado que proveyó una cantidad de casos suficientes –tanto por su frecuencia como por su variedad- de los fenómenos estudiados. El corpus E.C.Ar cuenta con 60 conversaciones –no institucionalizadas- grabadas en audio y video, producidas en encuentros planeados, en donde se desarrollan temas surgidos espontáneamente, en los que participan no más de cuatro sujetos, en interacciones con una duración mínima de 20 minutos y máxima de 30 minutos, totalizando aproximadamente 20 horas de grabación. Los sujetos participantes son estudiantes universitarios de la UNLP de entre 18 y 28 años de edad. El hecho de acotar el corpus a la variedad etaria, ocupacional y local da como resultado un ajuste diastrático que permite a los hablantes producir naturalmente los fenómenos en estudio, característicos de este tipo de interacciones coloquiales.

2. La transmisión de la información

Robert Stalnaker (2002, p. 702) señala que el intercambio intencional de información que caracteriza a la mayoría de las conversaciones tiene como objetivo indagar y descubrir cómo son las cosas y contribuir de manera creciente con información verdadera a un cuerpo de información compartida. Por su parte, John Heritage (2013, p. 552) define el concepto de “lo epistémico” como la organización, la atribución y las representaciones del uso del conocimiento en la interacción. Por un lado, el estatus epistémico se relaciona con el acceso relativo y el derecho a saber algo sobre un cierto dominio del conocimiento por parte de los hablantes y la postura epistémica se refiere a cómo los hablantes codifican su estatus relativo, todo lo cual queda plasmado en la organización del mensaje. El autor señala que lo epistémico es el conocimiento reclamado por los participantes en tanto lo registran, lo asertan y lo defienden a lo largo de la conversación en secuencias de interacción. De este modo, a lo largo del desarrollo de la conversación, los interactuantes se orientan hacia la prospección, actualización y retrospección de la transmisión de la información. se plantea el conocimiento en forma de gradientes epistémicos: los hablantes saben más o menos, formulan aserciones o preguntas, van ajustando su postura epistémica en relación con el interlocutor, en un juego intersubjetivo de cesión o apropiación del gradiente de conocimiento. Precisamente, los participantes monitorean turno a turno su relativo estado de conocimiento.

Asimismo, Paul Drew (2018, p. 164), siguiendo a Heritage, afirma que “lo epistémico” se refiere a la atribución de conocimiento, por parte del hablante, hacia sí mismo y hacia el interlocutor en el dominio público que se constituye con la interacción. Así, es posible estudiar cómo se presentan los participantes, sabiendo o no sabiendo, revelando como han obtenido la información y mostrando su actitud frente a este conocimiento.

En trabajos anteriores (Piatti, en prensa) indagamos sobre el lugar que los hablantes otorgan al saber y al no saber en la transmisión de la información. El uso frecuente de ciertos marcadores de modalidad como la verdad que y es verdad (que), por un lado, y no sé, qué sé yo y yo que sé, por otro, puede darnos una pista de la diversidad de funciones que “marcan” en relación con el género conversacional. Como hemos sostenido en otros trabajos (Piatti, 2015, 2017) la función general de la conversación coloquial es contribuir a estrechar los lazos interpersonales, buscando la mayor expresividad propia, pero sin descuidar la inteligibilidad del interlocutor. Así, los modos de transmisión de la información se verán influenciados por ciertas expectativas de los hablantes tales como las de ser corteses, claros, afables, cooperativos, e incluso ocurrentes en la transmisión de la información, atendiendo al interlocutor, en un proceso de coconstrucción intersubjetivo. En este trabajo analizamos la marcación mirativa, entendida como una macrofunción que puede ser cubierta por ciertos recursos lingüísticos tales como los marcadores en serio, no me digas, mirá, entre otros de uso frecuente en el corpus estudiado, que proyectan la actitud de sorpresa o falta de cerdibilidad ante la información que se transmite en el transcurso de las conversaciones analizadas.

3. Los marcadores discursivos

En su trabajo sobre la evidencialidad en el discurso, Hoye (2008, p. 152) sostiene que la elección del marcador está condicionada por la motivación del hablante, su actitud y postura frente a la información, la especificidad de la interacción, los significados intersubjetivos relacionados con el tipo de interacción, el tópico y el género. Por su parte, González (2014, p. 410) retoma la definición de Fraser (1996, p. 868) de los marcadores pragmáticos entendidos como “claves lingüísticas codificadas que señalan las potenciales intenciones comunicadas por el hablante”. Agrega la autora (2014, p. 412) que los hablantes usan marcadores pragmáticos, en general carentes de significado proposicional, para orientar procesos de interpretación, de procesamiento de información y restringir así los efectos contextuales. Tal como enuncia Pilleux (2003, p. 60), el dominio de los marcadores discursivos es un área compleja, tanto por la heterogeneidad de las unidades que lo integran como para la dificultad para determinar algunas funciones pragmáticas que podrían cumplir.

Tal como hemos analizado en trabajos anteriores en el uso de otros recursos, consideramos también que los marcadores mirativos responden conjuntamente a los criterios que organizan la oralidad, tanto en la mayor expresividad del hablante como en la atención al interlocutor. Su recurrencia y su multifuncionalidad permite a los hablantes proyectar significados diversos poniendo en juego su actitud en la dinámica de la construcción informativa conversacional.

A continuación, analizaremos las formas de señalar la sorpresa frente a la información por medio de ciertos marcadores que indican tanto la incredulidad sobre aquella transmitida por el interlocutor, como también para proyectar (y desarmar), por parte del hablante, el posible descreimiento del interlocutor.

4. Los significados mirativos

Los significados mirativos se relacionan con la marcación de la información en tanto nueva e incluso sorprendente (De Lancey, 1997, 2001). Responden entonces a una contraexpectativa del hablante en relación con aquello que le transmite el interlocutor. Varios autores acuerdan en la caracterización de los significados mirativos en relación con el conocimiento nuevo (De Lancey, 1986), la información no esperada (Egerod & Hansson, 1974), o cierta información para la cual el hablante no está preparado (Slobin & Aksu 1982, citado por Peterson, 2010). Dickinson (2000, p. 380) agrega que la miratividad incluye la experiencia inmediata de un evento por parte del hablante: si el evento no se correlaciona con las expectativas del hablante, el enunciado recibirá algún tipo de marcación especial. Finalmente, Aikhenwald (2012, p. 437) establece ciertos valores de la miratividad que van desde el descubrimiento repentino o la revelación, la sorpresa, la contraexpextativa y la reacción a la información nueva. Para la autora, se construye un significado mirativo cuando la información no se integra en el “archivo” del hablante.

Según De Lancey (2001), a partir del estudio de lenguas diversas, se establece que la miratividad es una categoría conceptual que de alguna manera (gramatical o léxica) codifica una información como fuera de lo esperado. Tal como la evidencialidad y la modalidad epistémica, la miratividad expresa cierto signigicado en relación con la orientación del hablante hacia los eventos y estados que se comunican. De este modo, la marcación de la modalidad epistémica codifica la actitud del hablante hacia la proposición en términos de certeza o probabilidad; la marcación evidencial codifica la fuente del conocimiento del hablante; y la miratividad, codifica la relación entre la proposición y las expectativas y presunciones en un contexto dado. De acuerdo con Mexas (2016, p. 68) la evidencialidad y la miratividad se relacionan con la percepción de la información. Pero, mientras el rol de la evidencialidad es específica sobre cómo se percibe la información, la miratividad equivale a la marcación del “darse cuenta”, en tanto se enfoca en señalar “la transición de un estado epistémico de ignorancia a uno de conciencia y conocimiento”.

En síntesis, se trata de una categoría semántica referida a la información nueva o no asimilada aún, que puede manifestarse de una u otra manera en la expresión lingüística; en algunas lenguas como categoría morfosintáctica; en otras, a nivel léxico o proyectada por ciertas partículas, como es el caso del español. Expresiones como ¿en serio?, ¡No me digas!, mirá, de uso frecuente por parte de los participantes, proyectan la marcación mirativa en las conversaciones en estudio, tal como se puede apreciar en el fragmento 1:

1.

    1-Mercedes: Yo odio cuando estoy en la Facultad que empieza mi estómago, acá, como que es horrible.

    3-Yanina: ¡Ay, qué feo!

    4-Belén: Yo cuando curso a la noche...

    5-Mercedes: Basta, basta.

    6-Belén: [Salgo a las diez,] hay un concierto de panzas que

    7-Paula: ¿En serio?

    8-Belén: ...y hasta las diez.

    9-Paula: ¡Qué bueno! Por lo menos no hay uno solo. Nosotros somos cinco. (Risas)

    10-Mercedes:¡Ay! Qué feo.

    11-Romina: ¿Cinco? ¿Por qué cinco?

    12-Belén: ¿Por qué cinco?

    13-Paula: Ah, porque sí, porque somos... cinco nomás en el último año.

    14-Belén: ¡No te puedo creer!

    15- Romina: ¿Cinco?

    16-Paula: Sí, si la carrera es nuevísima, la abrieron un año antes de que yo empezara. No hay [nadie...]

    18-Romina: [No te puedo creer] ¿En serio?

    19-Paula: Sí, nosotras cinco somos las únicas que estamos cursando las materias del último año.

    40-2006-VF

En 1, como en otros casos que se analizarán a continuación, las hablantes realizan marcación mirativa en sus intervenciones; en primer lugar, Paula descree del horario de salida de la Facultad de Belén (línea 7) y luego es Belén quien, a su vez, se sorprende de la información vertida por Paula (línea 14 ); finalmente, Romina, que viene de poner en duda la cantidad de alumnos que cursan junto con Paula por medio de una pregunta repetida de confirmación (líneas 11 y 15), cierra el tema también combinando las dos expresiones utilizadas anteriormente por Paula y Belén para marcar mirativamente su intervención (linea 18). En la dinámica conversacional, los hablantes coconstruyen su proyecto de indagación aportando e integrando la información que se va transmitiendo. Sin embargo, cuando se produce la marcación mirativa, la construcción informativa se demora y exige la repetición, la reformulación o la reaserción por parte de los hablantes, creando un tipo de pausa de ajuste informativo a partir del cual se continúa con el fluir conversacional.

4.1. La marcación mirativa por parte del interlocutor: estudio de casos

Como hemos visto, los hablantes de las conversaciones coconstruyen el proyecto de indagación, en el cual cada uno realiza su aporte en la dinamica cominicativa. Sin embargo, cuando la información que se transmite resulta inesperada para el interlocutor, el fluir conversacional se detiene cuando se produce la marcación mirativa mediante el uso de ciertas expresiones, en algunos casos en combinación con la modalidad interrogativa que pone en duda lo dicho, tal como se observa en 2:

2.

    Valeria: A mí mi viejo me dice que tengo el mismo cuerpo que la madre de él.

    Luz: ¿En serio? Mirá vos.

    Cecilia: No, yo tengo una mezcla.

    Valeria: Pero tus pa[pás son...]

    Cecilia: [Porque...]

    Valeria:... petisitos los dos.

    34-2006-IIIF

En 2, Luz proyecta el carácter inesperado de la afirmación de Valeria con el uso de la expresión con modalidad interrogativa ¿en serio? combinada con el uso de un verbo de percepción. Sánchez López (2017, p. 496) analiza cómo la categoría de la miratividad se expresa por medio de ciertas partículas en español, tal como es el caso de los verbos de percepción, en particular, el imperativo mirá. Las partículas con base verbal son formas que han perdido una parte significativa de sus propiedades verbales o modifican su marco de subcategorización (falta el complemento en las frases no me digas, o en mirá) y se comportan como formas fijas. Estas partículas de base verbal han sufrido un proceso de gramaticalización, en general en modo imperativo, con sujeto invertido, fijados en la forma personal de la segunda persona, sin posibilidad de negarse. En el caso 3, el mismo recurso se utiliza para marcar la información como novedosa, aunque también para proyectar el acuerdo con el interlocutor:

3.

    1.Pedro: Sí.. es finlandés.. que tiene unos títulos muy interesantes. Una es con.. Jean-Pierre Léaud.. el actor francés.. el de.. Los 400 golpes...

    3.Ignacio: Ah.. sí.. sí.

    4.Pedro:...que se llama.. Yo contraté un asesino serial.

    5.Ignacio: Mirá vos. Sí.. es un título particular.

    23-2006-IIM

El hablante, en la línea 5, utiliza el imperativo con sujeto explícito pospuesto, al igual que en el caso 2, aunque en 3, Ignacio, además de producir la marcación mirativa con este recurso, proyecta su acuerdo con Pedro, tal como se evidencia con el uso del adverbio afirmativo y la reformulación parafrástica de lo ya dicho (línea 5).

En otros casos, la marcación mirativa se expresa por medio de una pregunta que repite la informacion vertida por el interlocutor, tal como vemos en los casos 4 y 5:

4.

    Julia: Me parece que lo raptaron… ¡Desapareció! (Risas)

    Brenda: ¿Lo raptaron?

    Julia: Empecé: ¡Fedor, Fedor! ¡Y no respondió más!

    56-2010-IIMIIF

La repetición de lo dicho por Julia con modalidad interrogativa, como estrategia de marcación mirativa, proyecta la contraexpectativa de Brenda frente a la posibilidad de que hayan raptado a un gato. En 5, Alfredo retoma lo dicho por Juan, pero con modalidad interrogativa:

5.

    1. Juan: Tierri se va a comprar una moto

    2. Alfredo: ¿Tierri se va a comprar una moto? ¿En serio? ¿Para qué? ¿Para ir al

    3. trabajo?

    4.Juan: Para ir al trabajo y para venir al club porque dice que está podrido de tomarse el

    5. micro.

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Así, la marcación mirativa se da con varios recursos que se combinan: la repetición con modalidad interrogativa y el uso de la expresión en serio también enmarcado en una pregunta. Como veremos más adelante, a partir de la contaexpectatva marcada con los recursos de miratividad, Alfredo pone de manifiesto las inferencias que ha realizado (líneas 2 y 3: ¿Para qué? ¿Para ir al trabajo?) y así avanza el proyecto de indagación coconstruido con nueva información que, a su vez, también provee Alfredo (líneas 4 y 5).

Por otra parte, la marcación mirativa, además de introducir la contraexpectativa, puede proyectar otras funciones. En algunos casos, como en 6, resulta una estrategia atenuadora del desacuerdo:

6.

    Valeria: Macedonio Fernández es una asquerosidad de, ¡una mierda es!

    Luz: [¿Sí? ¿En serio?]

    Valeria: [Que la] novela de la eterna. Querido, ¿por qué no te …no vas a agarrar la pala?

    (Risas de todas).

    Luz: No seas mala. Fue un revolucionario de las letras.

    Valeria: Mm... Es un hincha pelotas, no se entiende nada.

    34-2006-IIIF

En este caso, Luz proyecta su desacuerdo a través de expresiones con valores mirativos. A continuación, Valeria reformula su evaluación negativa produciento una expansión por medio de la cual reafirma su opinión. Luz plantea sus diferencias y Valeria vuelve a reafirmar su opinión negativa sobre el autor.

En otros casos, la marcación mirativa se coconstruye entre los participantes, tal como se observa en 7:

7.

    1. Andrés: en una cancha… Estaban todos los extranjeros así “¡Eh eh!” no sé qué.. así saltando.. haciendo pogo.. todo.. toda la tribuna copada.. toda agitando.. alentando…. Hicimos un tema lento.. que estaban la mitad de todos los que están ahí abajo.. que recién estaban rompiendo todo.. todos abrazados.. haciendo así…

    5.Ignacio: ¿En serio?

    6.Julia: ¡No!

    7.Ignacio: Bueno.. ahí se mezcla con lo [argentino también.]

    8.Julia: […se re copan]

    9. Andrés: Totalmente. Por [eso…]

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Como en otros fragmentos, la marcación miratva está acompañada de la negación: Ignacio aporta la modalidad interrogativa para la expresión en serio y Julia completa la expresión de su contraexpectativa (no espera que los extranjeros se abracen como los argentinos en un recital) con el adverbio de negación y la modalidad exclamativa. Así, Ignacio y Julia coconstruyen la expresión de la miratividad en un par de intervenciones para luego asumir esta nueva información, intentando justificarla (línea 7) y produciendo una reformulación parafrástica de resumen (línea 6), respectivamente. De esta forma, la construcción de la información en el diálogo se realiza por etapas, a saber: i. Andrés presenta una información nueva que resulta sorprendente para sus interlocutores; ii. Ignacio y Julia producen la marcación mirativa combinando recursos de uso muy frecuente (expresión en serio, adverbio de negación, modalidades interrogativa y exclamativa); iii. A continuación, tanto Ignacio como Julia expanden y reformulan la información; iv. Andrés cierra este fragmento conversacional acordando con sus interlocutores (línea 9).

Por otra parte, cuando la información vertida resulta poco creíble, la miratividad se desarrolla en fases, tal como se observa en 8:

8.

    1.Belén: No, pero quedó rebien y ¿a tu hermano? ¿Qué le van a hacer, arriba?

    2.Félix: lo echamos, desde que yo estoy en casa, lo logramos. Con mi papá le hicimos una fiesta cuando se fue

    4.Belén: Andá, en serio, no.

    5.Félix: No, está viviendo con una amiga.

    6.Belén: ¿En serio?

    7.Félix: Sí.

    8.Belén: ¿Para qué? Teniendo…

    9.Félix: ¡Gracias a Dios!

    10.Belén: Pero, ¿cuántos años tiene tu hermano?

    11.Félix: Eh… 23.

    12.Belén: Ah… mirá…yo también quiero irme

    48-2006-IMIF

En este fragmento conversacional, Félix presenta una información muy opuesta a las expectativas de Belén: que echen al hermano de la casa y le hagan una fiesta por ese motivo. Así, en la línea 4, produce una marcación mirativa que se ve intensificada mediante el uso de tres recursos: el imperativo en 2da persona (en este caso, un verbo de movimiento, andá) la expresión en serio y el adverbio de negación. Luego, frente a la nueva información, Belén vuelve a demostrar su sorpresa (línea 6), en este caso con la expresión en serio en modalidad interrogativa. Finalmente, luego de enterarse de la edad del hermano de Félix, la marcación mirativa de Belén se atenúa (usa sólo el imperativo mirá), aunque no deja de verse afectada por lo dicho (ella tiene 25 años, el hermano de Félix 23 y ya se fue de la casa paterna), tal como se puede inferir a partir del aporte informativo de su declaración (línea 12).

En otros casos, la información nueva vertida por el hablante recibe la marcación mirativa por parte de interlocutor pero puede proyectar inferencias equivocadas, como en 9:

9.

    1.Belén: Sí.. sí.. vos siempre con las cosas y yo ando ahí qué te puedo contar.. este... y este…

    2. estoy saliendo con un chico... pero es me.. es medio prohibido

    3.Ana: ¿sí? no me digas

    4.Belén: Sí porque... bah no es que sea prohibido es

    5.Ana: Está con otra.. tiene otra novia

    6.Belén:No no no no.. esas cosas no hago nunca... pero es que salió con mi amiga.. ¡oh! con una chica que vive conmigo.. ella está re de novia ahora.. está casi prácticamente casada

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En este caso, Ana expresa su sorpresa frente a la información que brinda Belén, particularmente a partir de la evaluación de la relación: es medio prohibido (línea 2). Como recursos de marcación mirativa, Ana utiliza el adverbio de afirmación en modalidad interrogativa combinado con la forma imperativa negada de un verbo de decir, de uso frecuente en el corpus: no me digas. Sin embargo, esta contraexpectativa señalada por Ana mediante este recurso precede a la presunción de relevancia y orienta sus inferencias que Belén corrige a partir de la línea 6. De este modo, la marcación mirativa puede proyectar la interpretación y contribuir a la gestión informativa, aunque luego se reorienten los significados. Precisamente, esta construcción recíproca de la información caracteriza el proyecto de indagación propio del fluir conversacional.

4.2. La anticipación de la marcación mirativa

En el apartado anterior, analizamos aquellos casos de marcación mirativa producida por el interlocutor. En efecto, ante la información vertida por el hablante, el receptor proyecta su contraexpectativa por medio de ciertos recursos. Así, el fluir conversacional se detiene, en menor o mayor medida, para luego reiniciarse con el aporte de nueva información, contribuyendo en la coconstrucción del proyecto de indagación ya mencionado. El uso de estos recursos se da frecuentemente en el corpus de conversaciones estudiadas.

Sin embargo, aunque en menor medida, hemos encontrado que se utilizan los mismos recursos de marcación mirativa con una función particular: anticipar la contraexpectativa del interlocutor, tal como se puede observar en 10:

10.

    1.Javier: Ayer pasó.

    2.Enzo: ¿Pasó?

    3.Javier: Acá enfrente, nos saludaba, nos hacía así y nos hacía así.

    4.Enzo: ¡No! (risas)

    5.Javier: No ayer, el, el día que se cortó la luz.

    6.Enzo: Ah.

    7.Javier: En serio, pasó por ahí. ¿Vos estabas afuera?

    8.Enzo: No, no estaba yo.

    27-2006-IIM

En este caso, en la línea 2, Enzo produce una marcación mirativa utilizando la repetición de lo dicho por Javier en modalidad interrogativa y luego, en la línea 4, con el adverbio de negación. Más adelante, en la línea 7, Javier utiliza uno de los recursos que hemos analizado, la expresión en serio, como refuerzo de su afirmación en lo que constituye ahora una marcación de modalidad asertiva. De esta forma, parece resolverse la contraexpectativa de Enzo frente a la información vertida por Javier en el fragmento conversacional. Un uso similar se puede observar en 11 y en 12:

11.

    1.Natalia: Pero fijate acá lo que es.. esta facultad.

    2.Rodrigo: Sí, es un antro, una cárcel. Menos mal que no me toca venir acá.

    3.Natalia: No pero en serio en el verano acá te morís. Yo no sé cómo hacen.

    4.Rodrigo: Sí, ni hablar si fuman.

    5.Natalia: Ah.. bueno eso es otro tema.

    6.Rodrigo:Sí, el cigarrillo mata y nadie dice nada ¿viste? como los profesores fuman... Después

    7. terminás con un dolor de cabeza.

    8.Natalia: En serio, por lo menos allá los chicos no está.. bien hay algunos que fuman pero es

    9. como que por ahí porque… como son pocos te conocés más, como se conocen más bueno 10. por ahí te respetan más en realidad, por ahí si les decís bueno que te molesta o se va afuera

    11. o no fuma del lado tuyo cuando está ahí en la cursada.

    07-2000-IMIF

Natalia utiliza, en la línea 3, la expresión en serio, para reafirmar su evaluación negativa sobre la facultad de Humandades anticipándose a la posible contraexpectativa de Rodrigo en relación con la temperatura que se regista en ese lugar. Luego, en la línea 8, Natalia vuelve a usar el mismo recurso, en este caso para marcar la diferencia con su Facultad (Ingeniería forestal) y prever el posible descreimiento de Rodrigo.

Finalmente, en el caso 12, la misma hablante produce la marcación mirativa sobre la información que transmite, atendiendo al interlocutora:

12.

    Catalina: no estoy a favor del hacinamiento yo, en las grandes ciudades.

    Fernanda: ¿Hacinamiento por qué?

    Catalina: Con…aglomeración de gente.

    Fe: No estás de acuerdo con… no te gusta vivir en una gran ciudad, la vida en una gran ciudad.

    Catalina: Mhm, mhm. Vos sabés que hoy hablaban, mirá vos qué justo, qué coincidencia, hoy hablaban de que hay mujeres que tienen como… no alcancé a escuchar bien los síntomas, pero tienen como un problema que tienen dolores musculares, agotamiento, comen, comen en exc… eh… excesivamente, y en general pasa en los países donde hay poca luz, o sea… y lo padecen más las mujeres, ansiedad, como que… por vivir en lugares donde no están con, en contacto con la luz solar, genera ese tipo de síntomas. Y bueno.

    020-2006-IIM

En este caso, Catalina utiliza la forma imperativa del verbo de percepción para marcar mirativamente la coincidencia con el tema de conversación y la información que pasa a transmitir. De esta forma, la misma hablante coconstruye, en un marco de intersubjetividad, el significado mirativo, atendiendo al posible descreimiento de la interlocutora.

Finalmente, en 13, se puede observar cómo los hablantes coconstruyen los significados mirativos:

13.

    1.César: voy a ir a.. a un lugar que se llama Río de los Sauces.

    2.José Luis: Río de los Sauces. ¡Ahh! Ahí, justamente, por eso me, me suena. Hay un, justo

    3. estoy haciendo un trabajo de dibujar un barco que se llama “Río de los Sauces.”

    4.César: Ahh, mirá.

    5.José Luis: Por eso me suena (entre risas). Se llama “Río de los Sauces”.

    6.César: Claro, tiene... Dicen que es una zona muy linda y...

    7.José Luis:¿Sí? Yo me preguntaba de dónde será el, el río de los Sauces.

    8.César: Claro.

    9.José Luis: Córdoba, mirá vos.

    10.César: Sí

    37-2006-IIM

En este caso, César y José Luis contribuyen a la construcción del proyecto de indagación: la conversación avanza con aportes informativos de ambos, los cuales son marcados mirativamente como inesperados en cada ocasión, a saber: en la línea 2, José Luis utiliza una interjección para manifestar su sorpresa ante la coincidencia del nombre del destino de César con el nombre del barco que él está dibujando; inmediatamente, en la línea 4, César proyecta otro significado mirativo frente a la información vertida por José Luis, utilizando como recurso la misma interjección acompañada del imperativo del verbo de percepción, mirá; seguidamente, en la línea 7, José Luis emplea el adverbio afirmativo en modalidad interogativa que señala su reacción frente a la información nueva que evalúa positivamente el lugar; finalmente, en la línea 9, José Luis vuelve a marcar mirativamente, mediante el recurso del imperativo (mira vos), el descubrimiento de que el nombre del barco que está dibujando se refiera a un sitio en Córdoba . De este modo, los hablantes, coconstruyen el proyecto de indagación, cada uno aporta la nformación nueva para el interlocutor, quien procede a marcarla mirativamente. Como en otros casos, la frecuencia de uso de estos recursos también contribuye a una de las funciones nodales de la conversación: la afiliación entre los hablantes. Los hablantes coconstruyen estos significados mirativos dado el criterio de mayor expresividad propia y al mismo tiempo, en atención a lo dicho por el interlocutor, poniendo de manifiesto su interés por la información que se aporta durante la interacción. De este modo, la miratividad, al igual que otros procedimientos ya estudiados, se enmarca en la intersubjetividad que sostiene el dinamismo conversacional.

Conclusiones

En este trabajo, hemos intentado aproximarnos a los significados mirativos que se coconstruyen en la conversación espontánea. Tal como sostiene De Lancey en su trabajo seminal (1997), se trata de la marcación de la información inesperada que puede manifestarse a través de recursos diversos. En el corpus analizado, hemos hallado una variedad de usos de expresiones o marcadores (en serio), verbos de percepción o de decir en forma imperativa de segunda persona (mirá, andá, no me digas), interjecciones (Ah), adverbios de afirmación o de negación combinados con modalidad exclamativa e interrrogativa junto con la repetición literal de lo dicho. En síntesis, hemos encontrado que los hablantes coconstruyen el proyecto de indagación durante el desarrollo conversacional marcando frecuentemente la información que les resulta inesperada, sorprendente o contraria a sus expectativas. La marcación mirativa detiene el fluir conversacional y, una vez resuelta la asimetría informativa, se continúa aportando nuevas informaciones. En general, el interlocutor marca mirativamente aquello que ha dicho el hablante, aunque en algunos casos es el mismo hablante quien se anticipa y proyecta la marcación mirativa sobre la información que está transmitiendo. Finalmente, el uso frecuente de estos recursos en las conversaciones estudiadas permite establecer que la marcación mirativa resulta una estrategia afiliativa enmarcada en la intersubjetividad fundante de la interacción coloquial. Así, según un criterio de mayor expresividad, el hablante produce los signiifcados mirativos pero también, gracias a estos recursos, logra transmitir su atención e interés por la información que aporta el interlocutor.

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Convenciones de transcripción de las conversaciones

[ Un corchete simple a la izquierda indica principio de habla simultánea

]Un corchete simple a la derecha indica el punto donde una emisión termina junto con otra

DOBLE DISCURSO Las mayúsculas indican prominencia de sonidos.

? Indica entonación ascendente, modalidad interrogativa.

, Indica pausa breve

. indica pausa larga

(RISAS) Entre paréntesis, se indican conductas no verbales

Nomenclatura de las conversaciones

37-2006-IIM

37: número de orden de la conversación en el corpus ECAR

2006: año del registro

II: número de participantes (dos, tres o cuatro)

M: sexo de los participantes (Masculino, Femenino o M/F, mixto)

Notas

1. A pesar de su inexistencia en español, utilizaremos de aquí en más el término mirativo/a para referirnos a este tipo de marcación.
2. Corpus Español coloquial de Argentina 2000-2014, correspondiente a los proyectos de investigación “Roles e imágenes en la interacción verbal”, “Cohesión y coherencia en la conversación”, “Gramática y pragmática en la Interacción”, “Significados situados. Una aproximación funcional a recursos léxicogramaticales” dirigidos por la Dra. Luisa Granato.

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