Reseña

Acerca de Hernando, Almudena (2022). La corriente de la historia. (y la contradicción de lo que somos)

Martina Boza
Universidad Nacional de La Plata, Argentina

Escenarios. Revista de Trabajo Social y Ciencias Sociales

Universidad Nacional de La Plata, Argentina

ISSN: 2683-7684

Periodicidad: Frecuencia continua

núm. 37, e011, 2023

escenariosftsunlp@gmail.com

Hernando Almudena. La corriente de la historia. (y la contradicción de lo que somos). 2022. Traficantes de sueños

Recepción: 30 Septiembre 2023

Aprobación: 06 Noviembre 2023

Publicación: 07 Noviembre 2023



Presentación

La corriente de la historia (y la contradicción de lo que somos…) es un libro que llegó a mis manos gracias a la actividad propuesta por el Grupo de Estudio que se dicta en la Facultad de Trabajo Social - UNLP, el cual tiene como temática la contemporaneidad, el neoliberalismo y las subjetividades. La idea de este espacio es, en primer lugar, elegir un libro que sea de interés para todes les integrantes del grupo y que se relacione con la temática del mismo para luego, a medida que se van dando los encuentros (presenciales o no), ir debatiendo acerca de os capítulos del mismo. En esta ocasión se eligió este libro que fue escrito por Almudena Hernando en el año 2022.

La autora nació en Madrid en el año 1959 y es arqueóloga, profesora e investigadora de Prehistoria en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), y centra sus investigaciones en la etnoarqueología, la teoría arqueológica, la arqueología de género y la construcción de identidades. Además, forma parte del Departamento de Prehistoria de la UCM,‚Äč del Instituto de Investigaciones Feministas. El enfoque principal de sus investigaciones es el estudio de las dinámicas que rigen la construcción de la identidad en dos ámbitos principalmente: las sociedades orales y las mujeres (del pasado y del presente). A lo largo de su carrera como escritora, ha publicado trabajos tales como Arqueología de la identidad (2002) y La fantasía de la individualidad (2012), entre otros, en donde cuestiona las razones de la creciente violencia, misoginia y explotación a las mujeres.

Contenido

La corriente de la Historia (y la contradicción de lo que somos) es un libro que despliega un análisis profundo y provocador sobre dos temas cruciales en la sociedad contemporánea: el feminismo y la creciente individualización de las mujeres. Con una mirada aguda y un enfoque crítico, Hernando nos guía a través de una reflexión sumamente interesante sobre cómo estas dos corrientes interactúan y a menudo chocan en el tejido social provocando, como el título lo indica, una contradicción.

Al comienzo del libro, lo que hace la autora es plantear uno de los argumentos principales que guiará el resto de la lectura: el concepto de la “Historia”, comparándola con la corriente de un río que a medida que pasa el tiempo va ganando caudal y velocidad, que en cierto punto es imparable y que consiste en el aumento de la complejidad y en el consecuente aumento en el grado de individualidad de las personas de Occidente. Es decir, cuando se pensaba que la complejidad ya no podía seguir avanzando, la propia cultura desarrollaba -y sigue desarrollando- mecanismos que impulsan esta corriente y la hacen seguir avanzando cada vez con más fuerza. Esta idea la expresa a través de un análisis sobre los cambios que se generaron a medida que avanzaba la historia. La autora plantea tres momentos: la Prehistoria, donde existían los primeros grupos humanos, que no tenían ni división de funciones ni especialización de trabajo y por ende lo único que tenían era identidad relacional[1]; y sin embargo a medida que fue avanzando la Historia, con la creación de la escritura, el avance tecnológico y el conocimiento científico, fueron transformando las identidades, aumentando los grados de la individualidad y como consecuencia generando cada vez menos importancia al grupo, es decir, a la identidad relacional, dando paso así a lo que denomina la Poshistoria.

La identidad relacional y los grados de individualización entonces, son dos de los conceptos principales que la autora describe y desarrolla para luego ponerlos en tensión con los conceptos del patriarcado, el feminismo, y las mujeres. Hernando, plantea que los hombres, los primeros en individualizarse, pretendían impedir que las mujeres se individualizaran para lograr que éstas puedan seguir encargándose de las tareas de cuidado. Esto generaba lo que la autora denomina “individualidad dependiente”, es decir, los hombres construyendo su individualidad patriarcal masculina sostenida a partir de la identidad relacional de las mujeres. Con el correr de los años, en la modernidad, las mujeres se incorporan a esa individualidad, pero de una manera distinta, juntando los dos modelos de identidad. Por un lado, construyeron una individualidad desarrollando sus proyectos, sus deseos, etc., y al mismo tiempo ocupándose de los cuidados, los vínculos y emociones (identidad relacional). Según la autora, a partir de esto, la incorporación de las mujeres en la individualidad iba a desembocar en un orden social más justo e igualitario, pero esto no fue así. La razón es que las mujeres defienden con la razón los derechos de las mujeres y, sin embargo, a través de su comportamiento reproducen el orden patriarcal, por ejemplo, colocándose como objeto de deseo a partir de la apariencia física (al maquillarse, teñirse, depilándose, etc.) para poder acceder y/o mantenerse en posiciones de poder, aunque sea de manera inconsciente. Esto es a lo que ella se refiere cuando habla de “la contradicción de lo que somos”.

En esa misma línea, la autora hace referencia a que además de esta contradicción, lo que sucede es que las mujeres delegan las tareas menos reconocidas, menos remuneradas y que se asocian a la identidad relacional, a otras mujeres con menos privilegios; por ejemplo, las tareas de cuidado. Esta es otra manera de seguir reproduciendo la lógica patriarcal. Para esto, propone una metáfora de un edificio que “para ir elevándose en altura, iba exigiendo la construcción de sótanos tan profundos como elevada fuera la altura que iba ganando [...]. Cuanto más lujo existiera arriba, más trabajadores y esfuerzos serían necesarios abajo.” (p. 196, 198). Con esto quiere decir que el derecho a la individualización de las mujeres para escapar de la subordinación, sirvió, básicamente, para añadir nuevos pisos a ese edificio, más caudal a la corriente de la historia. “La individualización de las mujeres les permitiría a ellas subir a los pisos superiores, pero nuevas mujeres tendrían que pasar a ocupar los sótanos del edificio social, que de otro modo no se podría sostener ni seguir creciendo.” (p.199)

La conclusión entonces, a la que llega la autora es que el cambio social debe exigir reducir el nivel de individualidad. Las soluciones no pasan solo por pensar o sentir, sino que debemos actuar reforzando la identidad relacional: los valores relacionados con los vínculos y la comunidad. “El valor de la identidad relacional pasa por establecer relaciones basadas en el afecto, la empatía y en el cuidado, en el placer de compartir cara a cara porque la relación con la persona con la que compartimos nos construye” (p. 213). El objetivo entonces se traduce en ser conscientes de esta individualidad, intentar disminuirla y aumentar la identidad relacional, aumentando la ternura y la generosidad y disminuyendo el narcisismo.

Por otro lado, en lo que respecta a las mujeres, propone

Apoyar políticas públicas que impongan obligaciones de cuidado y mantenimiento a los hombres en la misma medida en que las asumen las mujeres, para que la socialización de las futuras generaciones pueda ir desmontando la asociación mujer-cuidados y hombres-trabajos especializados y con ello pueda irse aumentando el valor de lo relacional en el conjunto social (p.216).

Reflexiones finales

El libro de Almudena Hernando es sumamente interesante porque ejerce un poderoso llamado a la reflexión. A medida que con el grupo avanzábamos en sus páginas, encontrábamos una invitación constante a cuestionar y examinar en profundidad las complejas interacciones entre el feminismo y la individualidad de las mujeres en la sociedad actual. Sin embargo, no puedo evitar mencionar que la narrativa también lleva consigo una cuota de pesimismo. Es decir, que -a lo mejor inconscientemente- transmite una sensación de que, a pesar de los avances del feminismo, persisten obstáculos y contradicciones que parecen contribuir a la influencia del patriarcado. Por ejemplo, la autora describe que existen ciertas acciones que las mujeres llevan a cabo y que, en cierta medida, podrían estar reforzando la noción de ser objeto de deseo para los hombres (como maquillarse, depilarse, teñirse, etc.), que, si bien se entiende a lo que refiere su argumento, podemos considerar que es un poco limitado pensar que estas acciones individuales tienen un impacto tan abrumador en la reproducción del sistema patriarcal. O por lo menos, pienso que la autora pone el foco en las mujeres, que ya bastante presionadas y oprimidas estamos por el machismo que rige en la sociedad, y que, con su propuesta, además tendríamos que responsabilizarnos de que el sistema patriarcal y machista se siga reproduciendo y reforzando. Si bien resulta valioso y necesario examinar y tener presente cómo ciertas acciones pueden estar influidas por normas culturales y expectativas de género, podemos pensar que en la realidad sólo representan una pequeña parte del panorama completo.

Para finalizar mi reseña, me gustaría hacer mención a que todas estas cuestiones planteadas en el libro, y que expresaba a través de mi opinión personal, se vieron enriquecidas gracias a las discusiones y debates que tuvimos en el grupo de estudio. En este espacio, algunas encontramos puntos de acuerdo en nuestras opiniones, mientras que otras contaban con opiniones distintas pero que enriquecieron el debate. Personalmente, recomiendo la experiencia de formar parte del grupo de estudio que propone la facultad, ya que “exige”, de alguna una manera, comprometerse con un libro de lectura, algo que a veces con el ritmo de vida que llevamos no se nos hace posible, y al mismo tiempo, permite colectivizarlo con otras personas que aportan sus distintas perspectivas invitando a un debate donde las diferencias enriquecen nuestra comprensión y nos desafían a reconsiderar nuestras propias opiniones.

Referencias

Hernando Gonzalo, A. (2022). La corriente de la historia. (y la contradicción de lo que somos). Traficantes de Sueños.

Notas

[1] Para la autora, la identidad relacional corresponde a una construcción de identidad que nos hace sentirnos parte de un grupo humano.
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