Organizar el zafarrancho para cruzar la tormenta
DOI:
https://doi.org/10.24215/26837684e032Palabras clave:
neoconservadurismo, antiliberalismo, alternativasResumen
El siguiente escrito, de carácter ensayístico, pretende realizar un ejercicio critico de la cultura neoliberal (Gago, 2014; Conti y Meschini, 2020) así como del carácter conservador (Alayon, 2007, 2016) de la gestión de gobierno nacional (Milei- Villarruel) que actualmente administra el Estado argentino. Desde Mar del Plata, ciudad costera del litoral marítimo argentino y haciendo uso de diferentes metáforas vinculadas al mar, los temporales, las embarcaciones en las que navegamxs en la incertidumbre de este presente, se efectua una crítica que cuestiona lo que ocurre y en el mismo gesto propone construir lo que falta. Para esto se proponen tres notas con los siguientes subtítulos: “Calma Chicha”, “Actualizar la carta de navegación” y “Se viene la Tormenta” donde se brindan algunas claves de lectura en relacion a lo que sucede. Por último, dado que no hay conclusiones, se realiza una invitación a poner en práctica, cada une desde sus lugares, a través de distintos despliegues epistémicos-políticos, resistir y a su vez congregar acciones en pos de construir una agenda de trabajo que, nos posibilite consolidar lo conseguido y luchar por las deudas aún pendientes. “Organizar el Zafarrancho”, se propone, entonces como la tarea en esta tormenta. En tal sentido, escribir y leer cartas, hacer Rondas Sudakas y construir A.N.C.L.A.S forman parte de diferentes “ejercicios decolonizantes” (Borsani, 2015) que nos invitan a pensar – hacer nuestro presente, para que haya futuro.
Introducción
Este artículo, a modo de ensayo, recupera la presentación efectuada como integrante del panel de apertura de las XIII Jornadas de Investigación, Docencia, Extensión y Ejercicio Profesional (JIDEEP) y las V Jornadas de Género y Diversidad Sexual (GeDiS) titulado “Recuperar la política para la democracia en contextos de neoconservadurismo”.
La referencia al neoconservadurismo, remite al actual contexto político y la forma que va adoptando la democracia en Argentina1 y las condiciones que permitieron acceder al gobierno y, por ende, a la gestion del Estado nacional, a la fórmula presidencial Milei – Villarruel. En este sentido, considero que es necesario precisar algunas posiciones políticas para quienes -como yo- vivimos la última dictadura cívico militar (Horowicz, 2012) en Argentina. Partiendo desde una mirada genealógica sobre el asunto, se procura iniciar una línea argumental en el sentido que plantean autores como Horacio Gonzalez, Alcira Argumedo, Osvaldo Bayer, Norberto Alayón, Alfredo Carballeda, entre otres; quienes, a grandes rasgos, refieren al neoconservadurismo como la continuidad de la operación de las oligarquías terratenientes vernáculas en este sistema capitalista transnacional que afecta las formas de organización y relacionamiento social en democracia.
Actualmente, el avance neoconservador es producto del avance y profundización de las derechas en países del continente europeo y en Estados Unidos de América que parte de una trama de alianzas de distinto tipo -económica, financiera, política e ideológica- a fin de consolidar su proyecto. Para el caso argentino, esta trama de alianzas tiene sus antecedentes en distintos momentos que, como consecuencia, sellaron el pacto político ideológico que instrumentó el neoconservadurismo no solo en contextos dictatoriales; sino también en democracia y a través del voto popular, que permitió el acceso al poder y al estado de Menem, Macri y Milei.
De ahí que la invitación que realiza el título de este panel de “Recuperar la política para la democracia en contextos de neoconservadurismo” resuena singularmente, ya que resido en la ciudad de Mar del Plata donde hace casi veinte años, más precisamente en noviembre del 2005 tres presidentes de tres países diferentes, Lula, Chávez y Néstor Kirchner, lograron enterrar el Tratado del Área de Libre Comercio de las Américas conocido como ALCA. Veníamos del infierno, diciembre del 2001, donde bajo la consigna “que se vayan todos, que no quede ni uno solo” y en medio de la crisis de desintegración social y representación política más importante de la historia argentina, se pudo constituir un ciclo de gobierno nacional, popular y democrático (Meschini, 2015; Meschini et al., 2013).
En ese momento, se retomaron como posibilidad cierta las banderas por una Patria Grande. No obstante, en el marco de la implementación de dicha propuesta existieron avances, conflictos y disputas que respondieron a dos frentes: un externo, contra el capitalismo financiero transnacional extractivista; un interno, contra los representantes y voceros de esos intereses. En tales circunstancias, resistimos activamente en la lucha por una patria más justa que aporte a la profundización en democracia de un proyecto nacional y latinoamericano. Nos ganaron unas elecciones, pero no nos vencieron.
Dicho esto, desde el Grupo de Investigación problemáticas socio culturales (GIPSC) nos planteamos el desafío de interpelar los problemas sociales desde un pensar situado, retomando la tradición del pensamiento crítico periférico a decir de Eduardo Grunner, sumándonos activamente a los diferentes grupos académicos que en distintas universidades nacionales realizan una crítica al capitalismo financiero transnacional- moderno- colonial – patriarcal- blancocéntrico que continúa operando en nuestras sociedades.
Así pues, las notas que a continuación comparto forman parte del cuaderno de bitácora, que a modo de texto estamos intentando construir para apuntar, registrar el rumbo, la velocidad, las maniobras y demás acciones de la navegación que iniciamos para cruzar el mar en esta tormenta, donde aún no se ve la costa. Para muches de nosotres, entramxs en las aguas desconocidas del anarcocapitalismo (Filmus, 2024), anti estatista, del feudalismo tecnológico (Varoufakis, 2023) y anti democrático. Pareciera que lo peor de la tormenta ya paso. Navegamos en un mar en calma chica. Sin embargo, sabemos por la experiencia, que despues de esta calma, la tormenta vuelve.
Por esto, esta presentación la pensé como hacemos las cosas en las universidades, con un momento más reflexivo y con la idea de poder realizar “un trabajo práctico grupal y domiciliario” para realizar en los grupos donde estamos y con quienes compartimxs la vida. Ya que soy de la ciudad de Mar del Plata, utilizo provocativamente la imagen del mar y algunas de las actividades que se desarrollan en la navegación; todas ellas a modo de metáforas. Tal vez las mismas contribuyan frente a la literalidad de los hechos, a poder pensar con otres el momento que estamos atravesando, a organizar nuestra embarcación y convocarnos a actuar y transformar, intersticialmente, esta realidad que nos aliena y oprime.
Oportunamente, durante la exposición en las Jornadas, entregué a les compañeres de la agrupación estudiantil que dirige el Centro de Estudiantes de la Facultad una hoja impresa con las consignas del trabajo practico grupal domiciliario para que distribuyeran entre les asistentes las mismas. En este artículo, dicho trabajo práctico se presenta al final de este artículo, con la esperanza que desde donde estemxs nos organicemxs y construyamos organización.
Nota 1 : Calma Chicha
2En el ensayo titulado “La dimensión política del abuso. Un Estado pedófilo”, Gago, Cavallero y Puyaps (2025) realizan un análisis de las expresiones efectuadas por el Presidente Milei en el Foro Mundial de Davos. Al respecto, sostienen -a contramano de la mayoría de los análisis efectuados que el discurso de Milei centrado en una crítica destructiva de la agenda “woke”3- que su discurso se constituye como un discurso económico que explicita que les sujetes que encarnan esas luchas constituyen el centro de una economía que arruina la brutalidad y vertiginosidad del modelo económico capitalista. A entender de lxs autorxs, ello concierne un “modus operandi” del presidente y, con base en la examinación del mismo, proponen algunas claves de lectura en torno a la crueldad del sistema económico y la dimensión política del abuso. En esa línea, asumen que la “economía de la velocidad” es una de las claves propuestas por el mandatario para referirse el ajuste económico más grande de la historia argentina. Sobre el asunto, refieren:
La velocidad de la destrucción, del caos y de la crueldad se articula (de modo eminentemente político) con una llamada «calma financiera», entendida como una estabilización de las variables que el sistema financiero ha transformado en el índice de éxito económico (baja del riesgo país, estabilidad en la cotización del dólar, estabilidad o suba de los bonos de la deuda argentina). Nada hace más evidente la dimensión política del mundo financiero: garantizar negocios en velocidad a cambio de calma que asegura gobernabilidad. Así se completa la economía de la velocidad. Para eso es necesario emitir señales concretas y constantes: que se someterá a sacrificio (ya combustionado con la meritocracia) a la población con tal de garantizar reformas institucionales que provean ganancias financieras futuras. Esta «calma» es lo que el gobierno exhibe a nivel internacional como capacidad de disciplinamiento de la protesta social gracias a la velocidad de sus reformas. (Gago et al., 2025)
Esta calma financiera, que no es otra cosa que la “tranquilidad” de los mercados, se articula con lo cruel, lo obsceno, lo violento. Ese aspecto, a decir de Ana María Fernández (Facultad de Psicología UNR, 2024), reinventa las lógicas del capital4 y la crueldad es una forma planificada de política de Estado que, grosso modo, abandona deliberadamente las técnicas de la negociación, eje de la vida política y los modos consagrados del hacer político, imponiendo la violencia como forma de hacer la política. En esa línea, la espectacularización de la violencia y lo obsceno restringe y modifica las formas de narrar el mundo, los sentidos adjudicados al pasado y al futuro, las prácticas de la vida cotidiana, los modos de identificación y de acción política. Por consiguiente, establecen “una zona de sacrificio” que, a modo de laboratorio social, intenta instalar una distopia social que sostiene la crueldad como régimen político y el saqueo colonial como política del capitalismo.
Asimismo, en esta “economía de la velocidad” la imagen de la motosierra representa la eficacia y rapidez en el corte, acciones necesarias para garantizar la calma de los mercados financieros internacionales. En efecto,
No es reacción conservadora, es disputa por la radicalidad. Es una intensificación y aceleración que al mismo tiempo evoca paraísos patriarcales perdidos. Subrayemos también que el componente colonial de sus políticas no puede quedar opacado: es la condición específica del fascismo en nuestra región que siempre echa mano a la violencia del genocidio cuando de producir «calma» se trata. (Gago et al., 2025)
Aunque conviene indicar que lo expuesto por el presidente sobre la idea de “achicar” el Estado en favor de la tranquilidad y estabilidad de los mercados, no es para nada nueva; sino que forma parte de propuestas político económicas de anteriores gestiones, como las de Mauricio Macri, o más atrás en el tiempo, de Carlos Saúl Menem.
Por tanto, muches de nosotres, en el ejercicio de hacer memoria de las que parecían que eran las últimas imágenes de naufragios5, encontremxs diferentes restos -ya sea de medidas económicas, planes de gobierno, practicas sociales, retoricas discursivas, slogans, etc.- tanto de la dictadura como de gobiernos democráticos neoliberales, neoconservadores y antipopulares. En síntesis, esta apología de la crueldad que tiene prácticas concretas que van desde el ejercicio de la violencia verbal hasta el ejercicio de la violencia represiva del estado para quienes reclaman por los derechos conculcados.
No obstante, a diferencia de los gobiernos electos por el voto popular, el actual gobierno presenta una particularidad: el orgullo de aplicar la motosierra y ocupar el Estado para destruirlo desde adentro6. Retomando el tema, estos autorxs proponen otra clave de lectura, la del Estado “pederasta”7:
Con el cuento de destruir el estado desde adentro (un discurso con antecedentes en la ideología nazi sobre el “Estado-anti-Estado”), vemos legitimarse un estado abusador hablando directamente de envaselinar niños en un jardín de infantes. Después de esa frase, la política ya es otra cosa: la desinhibición, repetición y celebración del abuso deviene directamente crueldad. (Gago et al., 2025)
Coincidimos con ellxs de que después de esta frase, la política es otra cosa. Al igual que con “el que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, la idea del Estado anti-Estado forma parte de una construcción discursiva que da cuenta de un malestar social que en la actualidad se sigue manifestando y no terminamos de interpretar.
En consecuencia, este tipo de expresiones atentan con el Estado – Nación, la democracia, lo público, lo común, las instituciones y la vida que hasta ahora conocíamos poniéndolas, a nuestro juicio, en peligro y gravemente amenazadas. En otras palabras, hoy existe un peligro inminente, diferente a lo que conocimos; y esa diferencia no es únicamente económica, sino profundamente político ideológica. En esta sociedad de mayor fragmentación y, por ende, violencia, el actual gobierno hizo una reinterpretación del “que se vayan todos, que no quede ninguno” que propone destruir el Estado desde adentro.
Nota 2: Actualizar la carta de navegación
En una entrevista realizada a Pablo Semán (Mina et al., 2024), éste afirma que el lazo que unía organizaciones políticas, Estado, medios masivos de comunicación, militantes, públicos, electores, sociedad política; constituye una isla que está viviendo un terremoto en medio de un océano cada vez más embravecido que te va comiendo la costa. Este terremoto, en la isla genera y profundiza grietas que rompen el blindaje político que tenía la sociedad argentina desde la transición democrática para impedir que un grupo de “outsiders” pudieran gobernar el país del Nunca Más.
Acerca del tema, sostiene que, a la vez que la vida económica de la gente, más allá de sus posiciones políticas está siendo muy complicada, se mantiene un apoyo social importante a esas propuestas. En ese sentido, las soluciones político institucionales que uno pueda pensar están en el marco de una gran crisis ya no de la economía, ya no solo de la política sino del tipo societal. Este proceso nos queda ajeno y extraño, más precisamente porque, como señala el sociólogo, la carta de navegación quedó vieja por una cuestión que es muy importante. Tal como sugiere, el triunfo de Milei no era esperado ni entendido en el momento que ocurrió; por eso, la carta de navegación es otra. Coincidimos con él en que hay una parte de la sociedad argentina, que comprenden que estamos viviendo un gran cambio histórico y esa cuestión toca a todo el mundo (Semán, 2023).
En otras palabras, la carta de navegación que siempre usamos quedó desactualizada, dando cuenta de otro momento, de otras formas de relaciones que se enmarcan en gran cambio histórico que se está dando en diferentes partes del mundo; pero, para el caso de nuestro país instituye la tragedia que una banda de gerentes vernáculos, representantes del capitalismo extractivista financiero transnacional y del partido político militar que, en efecto, inauguran con este gobierno la filial neocolonial del imperialismo en nuestra patria.
Contra ello, tenemos que construir otra carta de navegación que indique las profundidades del mar y un prolijo detalle de la configuración marítima, de modo que permita navegar sorteando los peligros, reconociendo las formas organizativas que, en esta democracia, nuestra sociedad se está dando de lo público estatal.
Entonces, actualizar nuestra carta de navegación nos puede servir para fijar una posición y trazar rumbos posibles. Es así que la misma debe idearse y diseñarse de modo que indique los detalles útiles con toda la precisión posible y en todas las circunstancias previsibles y aca las universidades nacionales, públicas y gratuitas, las ciencias sociales y en especial nosotres les trabajadores sociales tenemos mucho para decir y más para hacer.
Nota 3: Se viene la tormenta
A más de 40 años ininterrumpidos de democracia en nuestro país hemos podido constatar, que no hay una única DEMOCRACIA.
Existen experiencias ya sean institucionales, de movimientos populares, de los movimientos feministas y disidentes, de nuestros pueblos ancestrales y/o de los movimientos afrodescendientes en nuestros territorios que dan cuenta de las distintas morfologías democráticas que estamos construyendo y de las deudas que esta democracia representativa aún tiene para aquelles que siempre quedaron por fuera del pacto constitutivo y constituyente del Estado argentino. La Constitución Nacional vigente, si bien reconoce derechos a los ciudadanos y a los consumidores; tiene deudas pendientes con los derechos de la naturaleza, de otras formas de vida no humanas y con otras formas de derechos a la propiedad y a la organización popular.
Tal vez podemos suponer, en línea con los planteos de Vilas (2011), que es necesario considerar otras formas de entender y ejercer la democracia republicana liberal europea, donde entran en juego otras formas institucionales de democracia representativa más vinculadas a la necesidad de dar contenido desde procesos participativos que implican, de alguna manera, revivir desde prácticas de democracia directa otras formas de ejercicio democrático.
Sin embargo, la emergencia de gobiernos populares en Latinoamérica conjuga mecanismos institucionales de la democracia representativa con variadas modalidades de participación y democracia directa, intensas y persistentes presencias de movimientos populares. Todo esto se vincula fuertemente a proyectos de transformación social que implican afectación de intereses y actores generalmente excluidos que resultan de interés para poder reflexionar y construir lo que aún falta para la formulación y puesta en acto de un proyecto popular y democrático que resista a “las abstracciones de un capitalismo financiero transnacional, que ignora y desprecia las localizaciones particulares” (Auat, 2021, p.185) y, al mismo tiempo, permita vivir dignamente a nuestros pueblos.
Para ejemplificar esto, una evidencia del malestar e indignación que genera estas promesas incumplidas de nuestra democracia moderna liberal republicana lo constituye la agenda reivindicativa de los movimientos populares, que, a pesar de la acción de reconocimiento, promoción y restitución de derechos sociales y humanos por parte del estado – nación, se piensan a sí mismos como “lo que falta” y reclaman colectivamente Techo, Tierra y Trabajo.
Sobre el asunto, Aibar Gaete (2013) reconceptualiza la categoría de democracia como una forma política que presenta el daño (exclusión) del cual se sienten parte aquelles que forman parte del pueblo. En ese sentido, refiere que este daño no es reparable desde la economía, ya que al constituir una lesión en la subjetividad, es imposible reparar o subsanar plenamente. En otras palabras, en estas democracias representativas, miopes de procedimentalismos, ahogadas en burocracias, reconoce que son justamente lxs lideres populistas8 quienes logran articular los reclamos y sueños de una vida mejor de quienes no tienen representación alguna en los sindicatos, ni en los partidos políticos tradicionales de las democracias liberales y, por decirlo de algún modo se blindaron ante los reclamos, los conflictos y temen al ágora y también al demos9.
En efecto, es en la incerteza donde tal vez podamos pensar acerca de los nudos ideológicos de nuestra democracia frente a la Radicalización del neoliberalismo y el neo conservadurismo en la región y el mundo y, en especial, frente a esta novedad de “anarcocapitalismo antiestatista” que hoy por hoy administra el Estado y gobierna nuestra sociedad, donde los movimientos sociales, feministas, de indignados, y todas aquellas diferentes experiencias políticas contrahegemónicas intentan ocupar distintos escenarios sociales resistiéndose a vivir la vida cómo dicen que debemos vivir.
En esta línea, González (2017) nos invita a pensar este mundo como un lugar “acechado por múltiples peligros, tanto a la democracia, a la vida como a las múltiples experiencias de la existencia colectiva y disidente”. Lamentablemente, para muches de nosotres, por diferentes motivos, el mal tiempo va a seguir y seguramente empeore.
Invitación : organizar el zafarrancho
Zafarrancho es un término que proviene de la conjunción de las palabras zafar (del árabe hispano [a]záḥ, que significa “librar”, “apartar”, “quitar estorbos”) y rancho (de ranchar, procedente del francés antiguo ranger, "alinearse”) usándose en la marinería para referirse a cada una de las divisiones de tareas se realizan para el buen orden y disciplina en los barcos. El término se emplea habitualmente para dar cuenta del acondicionamiento de las partes que una tripulación debe realizar necesariamente en un barco de manera previa a la ejecución de una acción determinada.
Por eso, hasta que logremos que vuelvan los días felices, desde el Grupo de Investigación Problemáticas Socio Culturales de la Universidad (GIPSC) Nacional de Mar del Plata, proponemos iniciar nuestro zafarrancho haciendo un esfuerzo conjunto como parte del barco en el que estamos para ampararnos de las situaciones de apremio o emergencia por las que vamos a atravesar. Con base en ello te invitamos a llevar a cabo un trabajo practico grupal domiciliario que implica distintas acciones:
Primero, te invitamos a escribir y leer cartas,porque estas constituyen un medio de comunicación escrito cuyo objetivo es tomar contacto con otres para enviar un mensaje. A tal fin, la idea es invitar a que las leas con tus amigues y compañeres las cartas y las uses para identificar algunas de las coordenadas necesarias para construir una nueva carta de navegación que nos permita llegar a buen puerto.
1.- Carta de la tierra de los pueblos indígenas y declaración de kari-oca Conferencia Mundial de los pueblos indígenas sobre territorio, ambiente y desarrollo (1992).10
2.- Carta abierta de un escritor a la junta militar de Rodolfo Walsh (1977)11
3.- Cartas entre Daniel Santoro y Horacio González Debate en torno a la unidad del peronismo (2017) . 12
4.- Carta del Santo Padre Francisco a los movimientos populares (2020)13
5.- Carta a Milei “Es la economía bimonetaria, estúpido. Aportes para un debate argentino.” de Cristina Fernández de Kirchner. (2024).14
Segundo, Hacer rondas SudaKas. Éstas forman parte de diferentes “ejercicios decolonizantes” (Borsani, 2015), que estamos ensayando a través de despliegues epistémicos-políticos que, al fin y al cabo, intentan consolidar un modo otro de hacer mundo. A nuestro objetivo, creemos que las rondas sudakas remiten a una doble acepción: por un lado, a la idea de ronda de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, así como a la inspiración de los círculos de cultura de Freire y la perspectiva rizomática-molecular de Deleuze; por otro, implican la enunciación de un sujeto estigmatizado que resulta exterior constitutivo del eurocentrismo y la modernidad: la figura del sudaka.
En el mismo se realiza una operación discursiva de utilizar el insulto como afirmación identitaria para la lucha y la disputa contrahegemónica de los poderes fácticos. Es así que estas rondas posibilitan encontrarnos con diferentes grupos/proyectos de investigación/extensión, cátedras, cooperativas, organizaciones sociales y movimientos populares en la búsqueda de disponer otras formas de ser- estar. Les animamos a hacer Rondas Sudakas, con base en nuestra experiencia (Meschini et al., 2023) y les compartimos un texto para orientarles y promover que ustedes puedan realizar algo en este sentido15.
La tercera es construir un ANCLA. Es bien sabido que el ancla es un elemento pesado de diversas formas y tamaños que se hace firme en el fondo del mar permitiendo a nuestres barcos fijar su posición evitando que se desplace por efecto de las corrientes (mar) o las derivas (viento). Rodolfo Walsh, cuando construyó su Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) a tres meses de iniciado el golpe militar de 1976, en sus líneas de “Derrotar el terror al acceso a la información de los que informan”, nos resulta vigente; más precisamente cuando indicaba:
Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información. (Walsh, 1977)
Queda en nosotros seguir proponiendo alternativas colectivas que actualicen y, por qué no, configuren nuevas cartas de navegación para atravesar este momento y llegar a buen puerto.
Referencias
Notas
Referencias
Auat, A. (2021). Situación y Mediaciones. Nuestra democracia: entre populismo y neoliberalismo. UNR Editora, Editorial Fundación Ross.
Balsa, J. (2024). ¿Por qué ganó Milei? Disputas por la hegemonía y la ideología en Argentina. Fondo de Cultura Económica.
Borsani, M. E. (2015). Ejercicios decolonizantes desde el Sur. Ediciones del Signo.
Facultad de Psicología UNR. (29 de septiembre de 2024). Doctorado Honoris Causa - Ana María Fernández. Youtube. https://youtu.be/xhdEj8i3na4?si=XQ0zxw8nA6snx_g4
Filmus, D. (2024). ¡Afuera! El lugar de la educación y la ciencia en el anarcocapitalismo. Fedun.
Gago, V., Cavallero, L. y Puyaps, N. (2025). La dimensión política del abuso. El estado Pedófilo. Revista Anfibia. https://www.revistaanfibia.com/javier-milei-davos-un-estado-pedofilo/
Horowicz, A. (2012). Las dictaduras argentinas: historia de una frustración nacional. Edhasa.
Javier Milei: “Soy el topo que destruye el Estado desde adentro”. (06 de junio de 2024). Infobae. https://www.infobae.com/politica/2024/06/06/javier-milei-soy-el-topo-que-destruye-el-estado-desde-adentro/
Los preocupantes “ejemplos” de Milei: niños envaselinados, pedófilos y violaciones. (17 de octubre de 2023). El Patagónico. https://www.elpatagonico.com/los-preocupantes-ejemplos-milei-ninos-envaselinados-pedofilos-y-violaciones-n5847899
Meschini, P. (2015). Una forma de hacer posible/visible otro modelo de Desarrollo: El Modelo de Desarrollo Argentino (MDA). Cátedra Paralela, (12), 165-191. https://doi.org/10.35305/cp.vi12.218
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Meschini, P., Failla, S., Roldán, Y. y Muñoz, P. (2023). ¿Por qué nos sentipensamos Sudakas? Hacer ronda y descolonizar la Universidad. En P. Muñoz y S. E. Failla (Comps.), Democracias, memorias y resistencias por venir. Actas de las III Jornadas Internacionales de Filosofía y Ciencias Sociales - II Coloquio Nacional de Arte, Estética y Política “Prácticas y discursos críticos para el fortalecimiento de la democracia” (pp. 205-2015). Universidad Nacional de Mar del Plata.
Mina, A., Bares Peralta , M. y Moneta , D. (10 de septiembre de 2024). Pablo Semán: "el desconcierto sobre Milei es más grande ahora que antes”. Agencia Paco Urondo-APU. https://www.agenciapacourondo.com.ar/politica/pablo-seman-el-desconcierto-sobre-milei-es-mas-grande-ahora-que-antes
Pazé, V. (2013). En nombre del pueblo. El problema democrático. Marcial Pons.
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