Nitrógeno y el castigo de Tántalo

  • Joaquin Clua Instituto de Biotecnologia y Biologia Molecular, CONICET-UNLP, La Plata

Resumen

El alimento de aproximadamente la mitad de la población mundial, unas 3.700 millones de personas, depende directamente de la producción de fertilizantes sintéticos. Estos productos químicos aportan al suelo la cantidad de nitrógeno necesaria para que los cultivos alcancen los niveles de producción requeridos para alimentar al mundo. La humanidad ha alcanzado un grado de dependencia tal que, sin los fertilizantes, la mitad del planeta no tendría que comer. El consumo de estos compuestos sobrepasa ya las 100 millones de toneladas anuales y las consecuencias de este exceso están generando diversos y serios problemas ambientales, haciendo de la agricultura moderna una práctica no sustentable. En este contexto, las plantas leguminosas (poroto, maní, arveja, soja, alfalfa, etc.) toman un rol protagónico en la agricultura, ya que son capaces de obtener nitrógeno mediante un mecanismo biológico conocido como simbiosis fijadora de nitrógeno, haciendo innecesario el uso de fertilizantes para su crecimiento. Por este motivo, las Naciones Unidas ha proclamado el 2016 como el año internacional de las legumbres (http://www.fao.org/pulses-2016/es/). El presente artículo pretende dar a conocer y divulgar la importancia de esta iniciativa a través de una visión histórica de la problemática del nitrógeno en la agricultura, tomando como eje central la fijación biológica de nitrógeno

Publicado
2018-02-22
Sección
Divulgación Científica

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