Para pensar los CRE en propuestas académicas a distancia: contexto y definiciones

Autores/as

DOI:

https://doi.org/10.24215/24690090e211

Palabras clave:

créditos académicos , educación a distancia , trabajo autónomo

Resumen

El texto propone algunas reflexiones en torno a la definición del CRE en propuestas académicas a distancia en el marco del Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU). Revisa brevemente el surgimiento de las normativas que regulan actualmente a la Educación a distancia y a la definición de créditos académicos, relata la experiencia que desarrolla en el Instituto AP de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Villa María y las definiciones institucionales expresadas en el Sistema Institucional de Educación a Distancia (SIED). Contextualizado en las particulares definiciones institucionales para la modalidad a distancia, reflexiona respecto a los criterios para la definición del tiempo de interacción pedagógica y de trabajo autónomo –componentes del CRE- en propuestas académicas en esta modalidad.

Nuevas definiciones para el sistema universitario: SACAU y EDUCACIÓN A DISTANCIA

En el año 2021 el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) expone en una Declaración titulada La Universidad Argentina: hacia el desarrollo económico y el progreso social, un análisis de la situación actual del sistema universitario y un listado de asuntos –los “7 puntos”– que se proponen como ejes vertebradores de una reforma del sistema universitario en su conjunto.

Recordemos cuáles eran ese listado de temas:

  1. La reconfiguración de las modalidades de enseñanza y aprendizaje: educación híbrida, bimodal, virtual, remota.
  2. Las propuestas académicas: revisión de la distancia entre la duración teórica y la duración real de las carreras. Horas máximas. Créditos académicos.
  3. Las titulaciones intermedias, certificaciones, reconocimiento de competencias: algunas reflexiones en torno al reconocimiento.
  4. La reconsideración de la movilidad internacional: la movilidad inclusiva.
  5. El reconocimiento de la calidad en las carreras del artículo 42.
  6. La conformación de una carrera para investigadores/as universitarios.
  7. La curricularización de la extensión.

En el año 2023, poco tiempo antes de finalizar el gobierno de Alberto Fernández se emiten una serie de Resoluciones que cristalizan varias de estas propuestas. No es nuestro objetivo analizar los diferentes asuntos que se abren a partir de cada una de ellas ni describir el itinerario de aprobaciones y modificaciones, sino señalarlos como escenario en el cual se inscriben algunos debates y transformaciones que estamos transitando en las instituciones universitarias hoy.

De esas normativas vamos a focalizar en dos que nos interesan a propósito de estas notas: el primer punto referido a la reconfiguración de las modalidades de enseñanza que se materializa en la Resolución M 2599/23 y el segundo punto referido a la necesidad de revisar la diferencia entre la duración teórica y la duración real de las carreras sobre lo que se propone la creación de SACAU, Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios, que da lugar a la Resolución M 2598/23. Esta última se ve modificada por la Resolución 556/2025 donde se flexibilizan algunos términos de lo expresado en la resolución anterior, pero sigue vigente la propuesta de la definición de créditos y el sentido otorgado a la misma.

Señalemos algunos puntos centrales de ambas Resoluciones. En el caso de la referida a las modalidades de enseñanza, López y Doulian (2024) señalan que hay una modificación sustantiva en relación con la propia definición de Educación a distancia.

Las autoras enuncian como novedades:

  1. Modificación del concepto de educación a distancia: modalidad pedagógica y didáctica donde la relación docente-estudiante se encuentra separada en el tiempo y en el espacio durante todo o gran parte del proceso educativo, en el marco de una estrategia pedagógica integral que utiliza soportes materiales y recursos tecnológicos, tecnologías de la información y la comunicación, diseñados especialmente para que los/as alumnos/as alcancen los objetivos de la propuesta educativa.
  2. Introducción del concepto Presencialidad Sincrónica: actividades académicas sincrónicas mediadas con tecnologías de videoconferencia o similares se consideran actividad presencial. Siempre que se garantice: a) participación con visibilidad y sonido de calidad; b) espacios áulicos al cual puedan concurrir los/as estudiantes que tengan dificultades de dispositivos o de conectividad; c) espacios dotados de dispositivos y conectividad; d) que el 100% de los/as estudiantes puedan participar de la clase sincrónica. (López y Doulian, 2024, pp. 70-71)

En relación a SACAU recordemos la definición de créditos y la relevancia de expresar los diseños curriculares de la siguiente manera. El Crédito de referencia del/la estudiante (CRE) se define como la unidad de tiempo total de trabajo académico que dedican los/as estudiantes para alcanzar los objetivos formativos de cada una de las unidades y/o actividades curriculares que componen el plan de estudios. Esto significa que se compone de dos dimensiones: las horas de interacción pedagógica –las que tradicionalmente expresábamos en los planes de estudio– que refieren a ese tiempo de encuentro entre docentes y estudiantes más las horas de trabajo autónomas, tiempo que dedica el estudiante al abordaje de tareas, estudio, etc. sin la intervención directa del docente. Establece también volumen de créditos por año y totales para carreras de pregrado y grado.

El concepto de CRE y la exigencia de expresar los diseños curriculares en créditos, incluyendo la distinción entre horas de interacción pedagógica como de trabajo autónomo tiene dos aristas; por un lado y recuperando la experiencia de cada carrera y equipo docente tiene un sentido más bien descriptivo y, por otro lado, con la indicación de volúmenes de créditos por año tiene un carácter prescriptivo, que establece tiempos posibles para el cursado de un año académico y de la totalidad de la carrera.

Este concepto de CRE nos invita no solo a pensar los tiempos sino la propuesta de ese recorrido formativo que el diseño curricular expresa. Nos convoca a una revisión curricular que permita optimizar la trayectoria académica propuesta en tiempos y en la selección, organización y articulación de contenidos en los diferentes espacios curriculares evitando la yuxtaposición o reiteración y los vacíos o ausencias en relación con la definición que optemos institucionalmente del perfil del graduado.

La asignación y distribución de la carga horaria no pueden resultar de decisiones unilaterales de los equipos de cátedra o de los responsables de materias. Es fundamental que sea resultado de una construcción colectiva basada en acuerdos y definiciones compartidas, fruto de reflexiones y consensos que superen la fragmentación y priorizar la experiencia formativa del estudiante. (Ambrosino et al., 2025, p. 6)

Revisemos la presencia de la Educación a distancia en la Universidad Nacional de Villa María –UNVM–. En el año 2018 fue aprobado el Sistema Institucional de Educación a distancia que dio marco al inicio de algunas experiencias de implementación de carreras y actividades formativas en esta modalidad. La modalidad fue adquiriendo cierta presencia en diferentes propuestas, la experiencia de Excepcionalidad Pedagógica durante la pandemia puso a toda la institución a familiarizase con los recursos y las mediaciones tecnológicas y, de este modo, se consideró una alterativa valiosa para repensar algunas propuestas en los Institutos Académicos Pedagógicos.

A partir de las nuevas resoluciones ministeriales y capitalizando la experiencia institucional acumulada, se produce una revisión y actualización de la normativa institucional que da lugar a una nueva Resolución en el año 2025: la Resolución del Consejo Superior Nº 182/2025.

En estas resoluciones hay conceptualizaciones que son estructurantes de las propuestas académicas en esta modalidad; una de ellas es que define al aula virtual como el espacio de trabajo académico por excelencia, las aulas virtuales se encuentran alojadas en la plataforma institucional Moodle, allí los docentes despliegan su propuesta de enseñanza incluyendo la elaboración de diferentes recursos educativos tanto para el desarrollo de contenidos como para proveer de actividades de aprendizaje a los estudiantes. Los encuentros sincrónicos o encuentros presenciales para ser obligatorios deben expresarse en el diseño curricular, de no ser así se definen como optativos para los estudiantes.

Una propuesta de educación a distancia en la UNVM supone entonces la producción de clases virtuales que son aquellas que, incluyendo la mediación tecnológica y la separación en tiempos y espacios, resulta del diseño de la enseñanza que realizan los docentes para suscitar procesos de aprendizaje en los estudiantes utilizando, prioritariamente, los recursos de la plataforma Moodle y eventualmente algún recurso externo; estas pueden asumir formatos diferentes, pueden ofrecerse a los estudiantes con frecuencias distintas en el marco de la propuesta de programa del espacio curricular y de la carrera. Hay una centralidad de las actividades asincrónicas y las actividades sincrónicas se consideran un espacio de diálogo, de revisión, de encuentro que –al ser no obligatoria– no está pensada como un espacio de desarrollo de contenidos ni de actividades de aprendizaje.

Estas definiciones son sustantivas para el diseño de una propuesta de programa, para el diseño de una nueva carrera y en la tarea iniciada en torno a la revisión curricular para expresar en créditos los tiempos de cada una de las unidades curriculares en el marco de SACAU. Recordemos el concepto de CRE, aquella unidad que se compone del tiempo de interacción pedagógica y el tiempo de trabajo autónomo de los/as estudiantes. Sabemos que, tanto para carreras a distancia como presenciales, ese tiempo de trabajo autónomo es una estimación que resulta de la experiencia que docentes y estudiantes tienen en relación con el desarrollo de ese espacio curricular, “la medición del tiempo es convencional y subjetiva” (Ambrosino et al., 2025, p. 6).

Si bien estas conceptualizaciones son válidas para las dos modalidades, para las propuestas a distancia se abren nuevas preguntas: ¿Cómo definir los CRE en una propuesta académica a distancia? ¿Qué incluye la categoría “interacción pedagógica” y que se considera “trabajo autónomo”?

La educación a distancia en el Institut o AP de Ciencias Humanas – UNVM

En el año 2020, el Instituto AP de Ciencias Humanas de la UNVM desarrolla la primera experiencia en educación a distancia, cuando abre la primera cohorte de la Licenciatura en Gestión Educativa, un ciclo de complementación curricular cuya condición de ingreso es poseer titulación docente y está destinada a docentes que aspiran a formarse para ocupar cargos de conducción institucional o en algunos segmentos del sistema educativo.

A la vez, la experiencia institucional de continuidad de las actividades académicas –en el marco de lo que se denominó Excepcionalidad Pedagógica– desarrollada para afrontar el aislamiento motivado por la pandemia, mostró la capacidad institucional (aun con todas las limitaciones que puedan señalarse) para dar una respuesta rápida, contundente y posible de sostenerse en el tiempo para el desarrollo de las actividades académicas, aprovechando las mediaciones tecnológicas que, desde hacía ya tiempo, se impulsaba su utilización.

Luego del regreso a las actividades presenciales, en el Instituto AP de Ciencias Humanas se promovió la revisión de los diseños curriculares de todas las carreras; en el caso de los ciclos de complementación curricular se propuso que esos nuevos diseños se pensaran con posibilidades de implementarse en modalidad presencial y en modalidad a distancia. Se produjeron entonces revisiones y nuevos diseños curriculares modificando también la modalidad.

De esta manera, los ciclos de complementación curricular que constituyen la propuesta académica del IAPCH se ofrecen actualmente en la modalidad a distancia. Ellos son: Licenciatura en Gestión Educativa, Licenciatura en Ciencias de la Educación, Licenciatura en Educación Física, Licenciatura en Psicopedagogía y Licenciatura en Interpretación Vocal con Orientación en Música Popular.

El incremento de los aspirantes a ingresar y la experiencia que se viene desarrollando en cada una de las carreras nos permiten afirmar que esta modalidad se consolida como una opción que amplía las posibilidades de acceso y permanencia para los/as interesados/as en acceder a estas titulaciones. Seguramente en un próximo tiempo deberemos estudiar las tasas de retención, las tasas de graduación y analizar las experiencias formativas que se desarrollaron en el marco de estas carreras; sin embargo, hoy podemos afirmar que se constituyen en una respuesta concreta a las particulares condiciones de vida y de trabajo de los estudiantes de un ciclo de complementación curricular.

Recordemos que para ingresar a estas carreras se exige una titulación previa; por lo que la población estudiantil son adultos con responsabilidades laborales (o en la búsqueda de trabajo), en general, con responsabilidades familiares y que viven en un radio geográfico cada vez más alejado de Villa María que le suma la exigencia (económica y en tiempos) de movilización. Esta complejidad en las condiciones de vida más la difícil situación económica actual hacen de la modalidad una opción real para la continuidad de estudios de estos profesionales. Se cuenta con una ventaja sustantiva, los/as estudiantes son graduados/as de una formación de nivel superior, lo que hace que dispongan de estrategias de trabajo académico consolidados que les permite sostener una disciplina de trabajo intelectual y sistematicidad en la actividad académica, que es requerida por la modalidad.

Tomar esta decisión y avanzar con el diseño e implementación de las carreras en esta modalidad fue posible por el compromiso de trabajo de los equipos docentes que tomaron las instancias de formación y revisaron, rearmaron y crearon nuevos recursos para que su propuesta académica aprovechara al máximo los recursos y lenguajes propios de la mediación tecnológica.

Desde la gestión del Instituto se dispusieron momentos de asesoramiento, instancias de formación, trabajo colaborativo que permitió avanzar en el diseño de las aulas virtuales de cada uno de los espacios curriculares que constituyen los planes de estudio. Sin duda nos queda mucho por seguir aprendiendo, tanto de la experiencia como de nuevas instancias de formación sobre las potencialidades de las tecnologías digitales para el mejoramiento de las propuestas de enseñanza. Sin duda también quedan muchos aspectos para seguir trabajando, tanto en términos curriculares, pedagógicos, tecnológicos e institucionales para sostener estas propuestas en el tiempo.

Un nuevo desafío: la expresión de los diseños curriculares a distancia en créditos

Nos encontramos hoy con un nuevo desafío que es la revisión de los diseños curriculares de todas las carreras para adecuar su expresión a lo que establece SACAU. La UNVM ha definido el valor del crédito en 25 horas –según Resolución del Consejo Superior Nº 317/2025– esta referencia es central para el proceso de revisión curricular que estamos transitando.

En este proceso institucional de revisión de los diseños curriculares de todas las carreras es donde surgieron interrogantes específicos para las propuestas académicas a distancia. ¿Cómo calculamos las horas de interacción pedagógica y como estimamos las horas de trabajo autónomo en las propuestas a distancia, donde la actividad académica se despliega en el aula virtual con una modalidad predominantemente asincrónica? Esta pregunta nos lleva a reflexionar sobre los criterios con los que asignamos los volúmenes de carga horaria a los diferentes espacios curriculares, a considerar las distintas “formas de la presencia” del docente en la mediación pedagógica que, sin ser sincrónica, pone en diálogo los procesos de enseñar con las tareas que procuran producir aprendizajes. El docente interactúa de manera mediada, en tiempos desacoplados, pero esa distancia no inhibe la interlocución y su centralidad en términos de la definición de la propuesta de enseñanza.

Cuando definimos los diseños curriculares, previo a SACAU: ¿Cómo pensamos la definición de las cargas horarias? ¿Qué nuevos desafíos nos presenta la expresión en créditos de los diseños curriculares de esta modalidad?

En virtud de estas reflexiones definimos que el volumen de interacción pedagógica se calcula a partir de todas las actividades producidas por el docente a propósito de la enseñanza: clases, videoclases, actividades de enseñanza, actividades de seguimiento, recursos multimediales para el desarrollo de contenidos, etc. Incluye a todos aquellos recursos que ponen a los estudiantes en “contacto” con el docente a través de la mediación pedagógica que proveen los mismos.

Entendemos a la interacción pedagógica no como un encuentro en términos de presencialidad o sincronía, no se define por la coincidencia en tiempo y/o en espacio, sino que la definimos por la intencionalidad pedagógica presente en los componentes del aula virtual. Los diversos recursos que el docente o el equipo docente produce y despliega en el aula virtual con propósitos de enseñanza constituye esa particular interacción pedagógica propia de la modalidad; el volumen de carga horaria resulta de las características de esa producción que se pone a disposición para el aprendizaje de los/as estudiantes.

En relación con la estimación del tiempo de trabajo autónomo del/a estudiante, este resulta de considerar –en una revisión posible de realizarse de manera conjunta con los/as estudiantes– tiempos de actividades no reguladas por el docente y que se constituyen en exigencias para acceder a los conocimientos que cada espacio curricular provee y que permiten la acreditación del mismo. No se trata de autodidactismo, señala Ambrosino et al. (2025) sino de esa gestión del trabajo académico que el propio estudiante se da a la par de las intervenciones docentes. “El trabajo autónomo, en cambio, implica que el estudiante gestione su propio tiempo y espacio, independientemente de las orientaciones docentes, tanto en propuestas presenciales como a distancia.” (Ambrosino et al., 2025, p. 8)

Sin duda será una estimación que podamos construir colaborativamente y que podrá revisarse en próximas instancias de evaluación curricular; hoy nos permite expresar una propuesta formativa de manera más integral en términos del recorrido que se propone para alcanzar el perfil del graduado expresado en ese diseño curricular. Esa estimación en la modalidad a distancia no es muy diferente a los modos en que construimos la estimación en las propuestas presenciales, lo más interesante es que abre una conversación, obliga a revisar cuanta “tarea extra” –tanto en cantidad como en complejidad– supone transitar cada uno de los espacios curriculares de los que somos responsables; insistimos que ese tiempo de trabajo autónomo no es solo responsabilidad de los estudiantes.

Para seguir transitando estas transformaciones del sistema universitario nacional

La Declaración del CIN de 2021 vino a proponer una agenda para la discusión, la transformación y la mejora del sistema universitario argentino que ha cumplido ya un propósito muy valioso, que ha sido abrir espacios y temas de debate al interior del sistema universitario y ha permitido, en muchos casos, avanzar en un sentido propositivo a partir de una mirada crítica sobre sí mismo. No estamos afirmando un acuerdo generalizado sobre los temas, lejos de ello, valoramos la agenda de discusión que se ha promovido desde quienes tienen la más alta responsabilidad de conducción de las instituciones universitarias y del propio sistema en su conjunto.

No podemos dejar de señalar el difícil contexto político y económico del sistema universitario que complejiza y devalúa numerosas iniciativas del propio sistema y desjerarquiza su hacer tanto en la formación de profesionales como en la producción de conocimiento científico y en el aporte y diálogo permanente con la sociedad.

Una política educativa destinada a la educación superior que desvalorice el propio sistema atenta contra las innovaciones que esa agenda de temas de la Declaración del 2021 propone. No son los mismos sentidos políticos aquellos que promuevan la revisión de las cargas horarias para lograr una expresión más genuina e integral de la propuesta formativa, que aquellas miradas desvalorizantes de la formación universitaria de grado que entienden que debe primar una reducción de las cargas horarias como un valor en sí mismo.

Confiamos en la capacidad, en la inteligencia, en la experiencia del sistema universitario en su conjunto y de cada uno de sus integrantes en sostener procesos que estén siempre en defensa de la universidad pública; que sean capaces de llevar adelante procesos de revisión curricular con una alta responsabilidad institucional y social en procura de seguir defiendo el papel central del sistema universitario tal como expresa la Declaración del 21, aportando al desarrollo económico y el progreso social.

Declaración de conflictos de interés

La autora declara que no existen conflictos de interés.

Declaración sobre uso de inteligencia artificial (IA)

La autora firmante declara no haber utilizado herramientas de IA en ninguno de los aspectos relacionados con la elaboración del presente artículo.

Contribución de autores/as

Roles: 1-Administración del proyecto, 2-Adquisición de fondos, 3-Análisis formal, 4-Conceptualización, 5-Curaduría de datos, 6-Escritura -revisión y edición, 7-Investigación, 8-Metodología, 9-Recursos, 10-Redacción-borrador original, 11-Software, 12-Supervisión, 13-Validación, 14-Visualización.

Referencias

  • Ambrosino, M. A., Bondarczuk, I., Iriarte, L., Lion, C., Martín, M. M., Morán, L., Sabulsky, G., Schpetter, A. V. y Tagua, M. (2025). Hibridaciones educativas y la noción de “trabajo académico de estudiantes” en el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU): reflexiones y orientaciones desde la Red TE.Ar. Trayectorias Universitarias, 11(21), e205. https://doi.org/10.24215/24690090e205 ↑

  • López, S. R. y Doulian, N. (2024). Interacción pedagógica y actividades autónomas del estudiantado. Algunas implicancias para los planes de estudio universitarios en la modalidad a distancia. Hologramática, 41(21), 61-88. ↑

  • Biografía del autor/a

    • Silvia M. Paredes, Universidad Nacional de Villa María, Argentina

      Docente investigadora del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Villa María. Secretaria Académica en dicho Instituto. Doctora en Ciencias Sociales y Licenciada en Ciencias de la Educación. 

    Referencias

    Ambrosino, M. A., Bondarczuk, I., Iriarte, L., Lion, C., Martín, M. M., Morán, L., Sabulsky, G., Schpetter, A. V. y Tagua, M. (2025). Hibridaciones educativas y la noción de “trabajo académico de estudiantes” en el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU): reflexiones y orientaciones desde la Red TE.Ar. Trayectorias Universitarias, 11(21), e205. https://doi.org/10.24215/24690090e205

    López, S. R. y Doulian, N. (2024). Interacción pedagógica y actividades autónomas del estudiantado. Algunas implicancias para los planes de estudio universitarios en la modalidad a distancia. Hologramática, 41(21), 61-88.

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    Publicado

    2026-10-26

    Cómo citar

    Paredes, S. M. (2026). Para pensar los CRE en propuestas académicas a distancia: contexto y definiciones. Trayectorias Universitarias, 12(22), e211. https://doi.org/10.24215/24690090e211