El escenario de incertidumbre que genera la crisis económico-financiera internacional por su expansión al conjunto de la economía mundial, debilitando al multilateralismo tanto global como regional y generando inseguridades sobre su trayectoria futura lleva a mostrar la complejidad del fenómeno en cuanto a su intensidad, diferentes dimensiones y correlaciones con otras tendencias críticas como la medioambiental, energética y alimenticia. Asimismo se asiste a la fragmentación de la producción a escala global en manos de cadenas trasnacionales de valor y a la generación de mega acuerdos preferenciales interregionales. En ese contexto y en función de las actuales reglas de juego, a nivel nacional, subregional, regional, internacional y multilateral, el concepto de desarrollo como el de inserción internacional están sujetos a deconstrucción y obligan a repensarlos. En función de ello los trabajos que se presentan en este número contribuyen a este propósito.

Publicado: 2013-06-15