Editorial Nº16
Editorial No 16
En estos últimos meses, asistimos a un acelerado deterioro de la situación económica del país, signada por una fuerte disminución de los ingresos de la mayoría de la población, el endeudamiento de las familias, el aumento de la pobreza, el cierre de empresas, con la consiguiente pérdida de empleos, la destrucción de las capacidades del Estado en áreas claves y la entrega de la soberanía nacional a manos extranjeras. A ello se ha sumado una vertiginosa crisis del gobierno nacional. Cercado por las evidencias de una corrupción escandalosa y por peleas internas, el gobierno acumula cada vez más altos índices de rechazo y un fuerte deterioro de la imagen presidencial y su entorno.
Lejos de resolver los problemas que aquejan a la mayoría de la sociedad, la ultraderecha que gobierna en representación de capitales concentrados locales e internacionales acelera la reconfiguración política, jurídica y diplomática del país, con medidas que profundizan el modelo neocolonial que pretenden consolidar, buscando que sean muy difíciles de modificar por futuros gobiernos. Al mismo tiempo, conscientes de que la figura de Milei y su entorno se encaminan al fracaso, comienzan a buscar un recambio que asegure el rumbo emprendido.
Entre esas medidas asistimos a un nuevo brutal recorte presupuestario a la educación pública de 78.000 millones de pesos; de 63.000 millones de pesos a la salud pública; de 900 millones de pesos al proyecto de diseño y construcción de cuatro satélites y de casi 9.000 millones de pesos a los programas de formulación y ejecución de políticas en ciencia y técnica. Además, se está ejecutando el virtual remate y desguace de la Comisión Nacional de Energía Atómica, que abrió literalmente sus puertas para vender lo que quede al mejor postor.
A este nuevo ajuste se suma la adjudicación de la Hidrovía Paraná-Paraguay a la empresa belga Jan De Nul, que volverá a controlar el dragado y mantenimiento del principal corredor exportador de Argentina, por donde circula cerca del 80% de las exportaciones agroindustriales del país. La adjudicación profundizó denuncias por presunto direccionamiento de la licitación, negociaciones irregulares, influencia extranjera y pérdida de control estatal sobre una infraestructura estratégica para el país. En otra clara cesión de soberanía, el gobierno nacional, a través de la Armada, firmó un acuerdo por cinco años con la Cuarta Flota del Comando Sur de los Estados Unidos, que define al Mar Argentino como “un bien común global”. El acuerdo habilitaría además la posibilidad de que los marines den “apoyo” para neutralizar las que consideran amenazas marítimas en la región.
En este contexto, el 12 de mayo se llevó a cabo la cuarta marcha federal universitaria, con un altísimo nivel de concurrencia en todo el país. La marcha exigió al gobierno el cumplimiento de la Ley N° 27.795 de Financiamiento Universitario. Pero el gobierno, con el apoyo y complicidad de la Corte Suprema de la Nación, sigue empeñado en incumplirla.
Más recientemente asistimos a una revuelta popular en Bolivia expresada en bloqueos de carreteras de acceso a La Paz, manifestaciones de campesinos indígenas, transportistas, obreros y mineros, que, en medio de la peor crisis económica del país de las últimas décadas, exigen cambios. Estos, incluso han llegado hasta el pedido de renuncia de un presidente que prometió respetar las reformas sociales realizadas en los últimos años, pero que a poco de asumir se rodeó de un gabinete de banqueros y tecnócratas neoliberales que, al igual que en Argentina con Milei, están aplicando un fuerte ajuste y medidas que implican pérdida de derechos para el conjunto de la población. Pero, a diferencia de lo que ocurre acá, el pueblo de Bolivia se alzó en defensa de las conquistas logradas en gobiernos anteriores. La dirigencia del campo nacional y popular debería tomar nota de esto y asumir de una vez por todas la necesidad de ponerle fin a tanta destrucción e ignominia, proponiendo alternativas para dar una salida al desastre que se está viviendo: Milei y la banda que lo acompaña no deberían estar un día más en el gobierno. Hay una base social que está movilizada, resistiendo los embates, pero la desorientación, falta de convicción, conveniencia o ineptitud de gran parte de la dirigencia, es hoy uno de los principales obstáculos para salir de esta situación. Esa base social se viene expresando en las calles, en movilizaciones como la del 24 de marzo, las marchas en defensa de las universidades, la salud pública, los derechos de los discapacitados, por los jubilados, y por los obreros despedidos de las fábricas cerradas. Expresan una voluntad de lucha que es necesario encauzar y que aún no converge por falta de representación, pero que es un freno para evitar que se concrete el proyecto neocolonial.
En este sentido, las II Jornadas Nacionales “Hacia una nueva arquitectura institucional para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación”, llevadas a cabo los días 14 y 15 de mayo en la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro, han sido un hecho auspicioso cargado de futuro. Se trató de un ámbito horizontal de discusión que congregó a un conjunto amplio y diverso de universidades públicas nacionales, junto con actores del complejo científico, tecnológico y de innovación. La Red de Pensamiento Latinoamericano en Ciencia, Tecnología y Sociedad (Red PLACTS) participó, junto a otros actores, en la coordinación del encuentro y en la elaboración de diversos documentos de base para la discusión.
El punto de partida de la reunión fue un debate sobre la idea de que una política científico-tecnológica adecuada, su arquitectura institucional, sus planes estratégicos y sus esquemas de financiamiento deberían estar subordinados a los objetivos de un Proyecto Nacional Soberano (PNS). Desde esta perspectiva, se planteó que la ciencia y la tecnología no pueden ser entendidas como actividades neutrales, sino que conforman dimensiones estratégicas de todo proceso de desarrollo. El PNS se constituye así en un horizonte a alcanzar entre los modelos de país en disputa, para un posible futuro gobierno, que debería expresarse en metas y objetivos, entre los cuales, se encuentran las políticas CTI y el rol de las universidades. Se destacó que este PNS se inscribe en un contexto de transición hegemónica y revolución tecno-científica que obliga a una inserción inteligente de Argentina como "país emergente”, en un mundo multipolar donde la integración a los BRICS y la unidad latinoamericana son instrumentos para lograr este objetivo.
En ese marco se realizó además un diagnóstico del complejo CTI nacional, destacando entre sus fortalezas históricas un acervo significativo de recursos humanos altamente calificados e instituciones con trayectoria. Estas capacidades coexisten con debilidades estructurales profundas agravadas por la coyuntura crítica del cientificidio que está llevando a cabo el gobierno nacional. La principal es su escasa articulación con el aparato productivo y las demandas sociales. Por ello uno de los ejes centrales del debate fue la necesidad de orientar las líneas de investigación hacia la resolución de problemas socioproductivos regionales, promoviendo una ciencia situada.
La implementación de un federalismo efectivo ocupó también un lugar central en las deliberaciones. Se señaló que no alcanza con pensar el federalismo CTI como simple desconcentración de recursos o descentralización institucional. Exige además un proceso político de democratización del conocimiento y de las decisiones que orientan su producción y uso social. Esto implica fortalecer capacidades situadas y ampliar la participación de actores territoriales.
Otro de los temas que abordó la reunión fue, por un lado, la vinculación de la CTI con el sistema productivo nacional, identificándose problemas estructurales, como el hambre, el desempleo y la necesidad de una productividad creciente, que se deberían abordar con programas nacionales orientados por misiones.
Asimismo, se discutió el rediseño de una nueva arquitectura institucional para el sistema en función de una agenda construida a partir de las demandas del posible PNS, que podría contemplar un área basal abocada a la formación de recursos humanos, infraestructura básica y cooperación internacional y otra área institucional orientada a la resolución de problemas estratégicos y demandas sociales y productivas concretas.
Otro punto abordado fue la evaluación de las actividades CTI, reconociéndose que el paradigma hegemónico de evaluación actual sigue siendo la evaluación por productos (artículos y patentes), paradigma, que como se viene discutiendo a nivel internacional, genera fuertes rechazos por sus consecuencias y que en Argentina resultan más graves, entre otras razones, por la falta de coherencia con políticas y planes.
El encuentro asumió el compromiso de dar continuidad a estos debates mediante la creación de un espacio permanente para abordar estas cuestiones y la convocatoria a un nuevo encuentro, antes de la finalización de 2026.
Teniendo en cuenta este escenario, en este nuevo número de CTyP entrevistamos a Ernesto Resnik, biólogo molecular y biotecnólogo argentino radicado en Estados Unidos, que nos comenta sobre las principales fronteras de la biotecnología aplicada a la salud, el desarrollo de vacunas, los discursos negacionistas y la relación entre ciencia, política y toma de decisiones en situaciones críticas.
Diego Hurtado reconstruye el impacto internacional de las prácticas de terrorismo de Estado que la última dictadura cívico-militar en la Argentina desplegó sobre el sector de ciencia y tecnología. Analiza los casos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y concluye que la herencia económica de la última dictadura está vigente y resulta incompatible con la democracia, la soberanía y la demanda nacional de ciencia y tecnología.
Tiago Brandão analiza la evolución histórico-institucional de las políticas de ciencia, tecnología e innovación en Portugal a partir de un enfoque cualitativo y documental, que combina registro histórico, aspectos normativos e indicadores de I+D, concluyendo que los avances institucionales coexisten con límites estructurales persistentes.
Pablo Ignacio Chena y Demian Tupac Panigo proponen un nuevo marco analítico para el desarrollo de América Latina basado en cuatro economías que coexisten con lógicas propias: una Economía Global, una Economía Nacional, una Popular y otra Mixta de Control Estatal. En este marco explicitan el papel que la ciencia, la tecnología y la innovación tienen en cada una de estas economías.
La instalación del Radiotelescopio Chino-Argentino (CART) en la provincia de San Juan es analizada por María Soledad Oregioni y María Verónica Benavente Fager desde una perspectiva situada, multinivel y multiactoral, mostrando cómo un proyecto estratégico de cooperación Sur-Sur se ve condicionado por el alineamiento geopolítico del gobierno argentino con los Estados Unidos, constituyéndose en un elemento central de la disputa geopolítica actual.
Francisco Silva-Garcés examina los avances, tensiones y desafíos de la ciencia abierta en América Latina, con énfasis en el caso ecuatoriano, concluyendo que, pese a sus obstáculos, ofrece un modelo alternativo y colaborativo para transformar la producción y circulación del conocimiento desde el Sur Global.
Matías Eduardo Bordone Carranza, Paula Nieto y Cristián Rojo presentan el movimiento Cybercirujas argentino, su historia, trayectoria y actividades y su posicionamiento como una expresión contemporánea de militancia tecnopolítica que desafía el modelo de consumo hegemónico.
Rodolfo Valentini analiza comparativamente tres experiencias en la historia de la producción pública de medicamentos en Argentina: EMESTA- Especialidades Medicinales del Estado, creada en 1947, el Laboratorio Industrial Farmacéutico-LIF- en la provincia de Santa Fe, y el proyecto del Laboratorio Estatal de Producción de Medicamentos en la Ciudad de Buenos Aires, que en 2007 fue vetado luego de ser aprobado por ley.
En la sección de Políticas de Ciencia y Tecnología Provinciales y Regionales, investigadores del Instituto de Estudios en Ciencia, Tecnología, Cultura y Desarrollo de la Universidad de Río Negro analizan comparativamente las políticas de CTI de las 24 jurisdicciones provinciales argentinas en el período 2021-2023.
En la parte dedicada a la Producción de Cursos y Otras Contribuciones se describe el Consorcio de Referencia en Investigación Oncopediátrica (CRIO), una experiencia inédita en el ámbito de la salud de Argentina, que articula familias de pacientes, organizaciones sociales, médicos/as e investigadoras/es.
Para la sección Fragmentos, seleccionamos partes de un texto deCorina (Cora) Eloísa Ratto, matemática, profesora de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, militante política y social, quien al frente de la Fundación Einstein impulsó las primeras becas para que estudiantes pudieran dedicarse en forma exclusiva a sus estudios y escribió obras pioneras en el campo de la enseñanza de la Matemática.
En la sección Recomendados y Clásicos, además de varias obras recientemente publicadas, recomendamos la lectura del último libro del intelectual puertorriqueño Ramón Grosfoguel, sociólogo que se ha constituido en un referente internacional de los estudios decoloniales y uno de los autores contemporáneos más influyentes en el pensamiento latinoamericano.
Como siempre agradecemos a la Universidad Nacional de La Plata, a la Coordinación General de Revistas de la UNLP y al Portal de Revistas de la UNLP, quienes hicieron posible este nuevo número de la revista.
Descargas
Publicado
Número
Sección
Licencia
Derechos de autor 2026 Revista CTyP

Esta obra está bajo una licencia internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0.
Los/as autores/as cuyos textos se publiquen en esta revista ceden de forma no exclusiva sus derechos patrimoniales en favor del editor. Eso significa que los/as autores/as podrán realizar otros acuerdos contractuales independientes y adicionales para la difusión de su texto publicado en esta revista. Como por ejemplo, incluirlo en un repositorio institucional, temático o de otro tipo, publicarlo en un libro, u otros, siempre que indique explícitamente que el trabajo se publicó por primera vez en esta revista.
La responsabilidad de cada trabajo publicado en cuanto a su contenido recae exclusivamente en los/as autores/as del mismo, deslindando a los editores de cualquier responsabilidad legal.
Los textos de la revista se difundirán bajo licencia Creative Commons 4.0 BY-NC-SA. Eso significa que los lectores son libres de:
1) Compartir, copiar y redistribuir el material en cualquier medio o formato.
2) Adaptar, remezclar, transformar y crear a partir del material, bajo las siguientes condiciones:
- a) Atribución — se debe dar crédito a esta obra de manera adecuada, proporcionando un enlace a la licencia, e indicando si se han realizado cambios.
- b) Uso No Comercial — no se puede hacer uso del material publicado con fines comerciales.
- c) Compartir Igual — Si remezcla, transforma o crea a partir del material, debe distribuir su contribución bajo la misma licencia del original.


























